Columna David Faitelson | 14-01-2022




El 'mago' Lillini

Nadie sabe cómo, pero Andrés Lillini ha mantenido a Pumas en una faceta competitiva a pesar de que su plantel no parece -o no tiene- la misma holgura, fama y calidad de otros.


Pumas, con todo y sus altibajos, compite en la cancha, pone por delante el orgullo universitario de siempre y, además, ha agregado una cuota de eficacia individual y colectiva. Puede que no sea "un milagro", sino una consecuencia directa del trabajo y una muestra más de que no todo es dinero ni poder en el futbol. Hay maneras de hacer más con menos. Andrés Lillini, el hacedor de los milagros, "el mago" de los Pumas.


Pumas sigue viviendo de un verdadero milagro futbolístico que no tendría, en apariencia, razón de existir en estos tiempos. Compite con lo que tiene, saca el mayor provecho de sus recursos y hay un responsable directo: se llama Andrés Lillini. Y Pumas debe agradecerle al destino -y siempre a Dios- el hecho -que fue un accidente- de encontrarlo en el camino. Recuerden que el español "Michel" se fue, intempestivamente, a horas de comenzar un torneo. Y luego, mientras Lillini era confirmado semana a semana como "interino" y mientras Hugo Sánchez le dijo "no" a un regreso a Universidad, Lillini fue confirmado, definitivamente, como el DT. Y él sigue siendo lo mejor que la ha pasado a Pumas en su más reciente historia.


"Los refuerzos están en casa", dijo el DT la noche del lunes en la sala de conferencias del Estadio Olímpico, luego de que los Pumas habían arrasado con el Toluca 5-0, que pudo ser, fácilmente, 8-0, en el comienzo del campeonato.


La primera lectura que la mayor parte de los expertos tenían sobre Pumas es que sin refuerzos y habiendo vendido a su ultima gran joya -Erick Lira quien se fue a Cruz Azul- las cosas, otra vez, irían muy cuesta arriba para los universitarios, pero Lillini confío, nuevamente, en sus futbolistas y los ha hecho ser mejores de lo que en realidad aparentan ser. Pumas cerró mejor que nadie el torneo pasado y se dio el lujo de eliminar -humillar- al América en Cuartos, antes de despedirse, en Semifinales, con una polémica decisión arbitral ante el Atlas que a la postre resultó campeón.


Dentro de los errores de juicio que cometimos algunos están los refuerzos extranjeros que llegaron todavía en los días donde Jesús Ramírez era el director deportivo. Los brasileños Rogeiro, Diogo y Meritao, el ecuatoriano Washington Corozo y el Ítalo-argentino Cristian Batocchio han resultado buenos futbolistas. o quizá Lillini ha podido sacar lo mejor de ellos. Pumas se dio tiempo, en este comienzo de torneo de debutar a uno de los jóvenes en los que más esperanza se cifra desde el Pedregal: Jorge Ruvalcaba, con 20 años, se presentó con gol ante Toluca.


Nadie sabe si a este Pumas le alcanzará para contender por el título. La realidad es que, mientras algunos "huían" al cuarto para las 12 y otros le daban la espalda, Lillini aceptó, valientemente, el reto y los ha puesto en donde históricamente tienen que estar. Y lo más importante de todo: nos deja una lección, casi de vida: hacer más con menos... Un verdadero genio, un "mago" en los Pumas. Se llama Andrés Lillini.