Columna San Cadilla Reforma | 13-09-2021



 QUE NADIE SE CONFÍE 

Mis carnales de la Liga MX no se confiaron ni tantito con la pausa por la Fecha FIFA y luego luego le pidieron a todos los clubes que realizaran pruebas PCR y de antígenos para la detección del Covid-19, para estar al tiro en la reanudación del Torneo Grita México A21, con la Jornada 8 que empezó el viernes.

Me contaron que se realizaron alrededor de 400 exámenes y solo se reportaron 2 positivos: uno en Juárez FC y el otro en Tigres, un buen balance considerando que muchísimos futbolistas salieron del País para disputar Eliminatorias para el Mundial en Centroamérica y en el Cono Sur del continente, además de los que se fueron a jugar amistosos a Estados Unidos.

El mensaje de mi compa Mikel Arriola para la banda de la Liga es no confiarse ni tantito y ser estrictos en la aplicación de los protocolos pactados desde el año pasado con la Secretaria de Salud Federal.

Un control extra se realizó con los 3 equipos que van a viajar esta semana a Estados Unidos para disputar las Semis de la Leagues Cup, cuyos integrantes en su totalidad fueron sometidos a pruebas anti Covid-19, de tal suerte que la gente de Pumas, León y Santos se va bien sanita al Gabán en busca de los 2 finalistas que disputarán el título en Las Vegas a finales de mes (aunque visto lo visto las últimas semanas, Pumas bien pudo ahorrarse el viaje y el costo de las pruebas...).

EL GRITO INTERMINABLE 
 
Donde parece no haber cura es en el asunto del mentado grito homofóbico que tan caro le ha salido al futbol mexicano.

Caso aparte es lo que sigue ocurriendo en el Estadio Azteca... para colmo de males.

En menos de un mes (el 7 y 10 de octubre), la Selección Mexicana enfrentará a Canadá y Honduras en el Octagonal rumbo a Qatar y ya ven que la FIFA anda de "mírame y no me toques" con el tema del grito.

El organismo ya sancionó a la FMF una vez con partidos a puerta cerrada y no se tentará el corazón para hacerlo nuevamente, y no creo que cada vez que la castiguen, la FMF se atreva a meter apelaciones para ver si le reducen la sanción como ocurrió la última vez que de dos partidos solo se disputó uno sin gente en el Azteca.

Pues bueno, el pasado sábado, el sonido local del Coloso de Santa Úrsula parecía disco rayado poniendo el himno del América en cada despeje del portero del Mazatlán, Nicolás Vikonis, desde el minuto 6, como si tapando lo que gritaba la banda en la transmisión televisiva no se fuera a enterar la FIFA de tooodas las veces que le gritaron "ehhh... puto" al cancerbero visitante.

Y como si el Ame hubiera sido "enemigo" del Azteca, le puso las cosas más difíciles, pues se la pasó casi todo el partido apedreándole el rancho al pobre de Vikonis, lo que provocó fue que el grito se repitiera una y otra y otra y otra vez.

La cuestión es que esto no es un asunto de qué tan alto pongas el sonido local, sino que a la gente parece no importarle las amenazas de que la van a correr del estadio y menos que no pueda asistir a los juegos del Tricolor, siguen grita y grita... total, no faltará el típico compa que ha de decir "pos total, ahí está la FMF para apelar y que le bajen a los castigos..."
 
ENFRANJADO CUMPLIDOR 
 
Si Antony Silva fuera santo, vaya que haría varios milagros.

Y es que el portero paraguayo del Puebla anduvo del tingo al tango con tal de cumplir con todo lo que le interesa, desde su esposa Daiana hasta su querida Selección.

El guardameta fue titular con Paraguay en el triunfo 2-1 sobre Venezuela, el jueves pasado en el Estadio Defensores del Chaco y terminando, emprendió la huida, acompañado de su esposa, para volver a México.

Tras un largo viaje, uno pensaría que el viernes lo único que deseaba era descansar y recargar pilas para presentarse la semana entrante con La Franja, pero no, Silva hizo todo lo posible para llegar al Estadio Cuauhtémoc el viernes por la noche.

Si bien por obvias razones no fue convocado, el guardameta quiso apoyar al club poblano en su compromiso ante el Atlético de San Luis, con el que igualó a 2 tantos.

Pero para el sábado, aprovechando que el equipo tenía ese día y ayer libres, se lanzó a Cancún para consentir a su esposa y disfrutar juntos de la playa.

Ojalá que tanto viaje no le afecte físicamente a Silva, pero quedó claro que el portero hace hasta lo imposible por cumplirle a todos.