Columna San Cadilla Reforma | 08-09-2021



 EL MEJOR 'DOC' PARA PUMAS 

Para los que no recuerden y piensen luego luego que Miguel Mejía Barón es un improvisado en el tema de la dirección deportiva, dejen les cuento una bonita historia sobre el nuevo vicepresidente deportivo de Pumas, cortesía de un carnalito que me la contó a detalle para que yo se las pase a ustedes:

 

Allá por el año de 1983, el odontólogo de profesión ocupó el cargo de gerente deportivo en el Club Universidad Nacional, teniendo como brazo derecho a Mario Trejo y como jefe directo a Arnoldo Levinson, además de la supervisión del ingeniero Guillermo Aguilar Álvarez Mazarrasa.


En aquellos años de máquinas de escribir, papel carbón y liquid paper, Miguel aprendió mucho del manejo administrativo y deportivo que llevaba un hombre como Levinson, quien fue uno de los directivos más duros de esa época, pues era fan de la disciplina dentro y fuera de la cancha; su voz retumbaba con singular fuerza por los rumbos de Avenida Revolución, donde se encontraba la sede Pumas y la Casa Club, en la colonia Guadalupe Inn.


Aunque no lo crean, mis imberbes unamitas del Siglo 21, a Mejía Barón le tocó armar aquel equipo de canteranos al que le robaron la Final de la Temporada 1984-85 -cuando el jefazo Joaquín Urrea puso la corona en bandeja para el América-, además, el doctor también confeccionó la plantilla del equipo que salió subcampeón en la 1987-88 (también perdida con el Ame).


En ese tiempo conoció de cerca a jóvenes como Alberto García Aspe, Abraham Nava, Guillermo Vázquez Jr., Miguel España, Mauricio Peña y Pablo Luna, solo por mencionar algunos (quienes serían la base del equipo que el doctor llevó a la Copa del Mundo de Estados Unidos, en 1994).


Miguel aprendió de los mejores y, sobre todo, a diferencia de muchos otros que han pasado por puestos directivos, siempre fue un hombre recto, honesto y muy derecho en sus apreciaciones.


El Ingeniero Aguilar Álvarez fue quien le dijo que debía dejar de ser directivo porque lo veía mejor como entrenador y terminó por convencerlo hasta que le entregó el primer equipo en la Temporada 1988-89, y en la 1990-91 ganó la tercera estrella de los universitarios, siendo uno de los que se tomó revancha del América por las 2 Finales perdidas que se tuvieron que tragar en los 80.


Ya después vino su paso por la Selección Nacional y una segunda etapa con los Pumas, en los torneos cortos, donde no le fue bien.


Mejía Barón fue vicepresidente del Puebla y después prefirió dirigir a nivel estudiantil porque estaba decepcionado del futbol profesional, no le gustaron algunos manejos de los señores de pantalón largo y mejor se fue para tener a su cargo a jugadores que dejaban el alma en la cancha sin buscar más que honrar a su institución educativa.


Ricardo Ferretti lo convenció de volver al futbol profesional y el doctor pasó muchos años como uno de los asesores del Tuca en Tigres.


Por eso, hoy que ha retomado las labores directivas, me dicen que llegó con muchas propuestas bajo el brazo a la Cantera, a vivir una nueva era con los Pumas, pero dejando muy claras sus peticiones: limpieza, transparencia y que sus decisiones sean respetadas y avaladas.


En algo sí ganan los universitarios con esta contratación, Mejía Barón no es un hombre ambicioso que busque andar haciendo negocios con promotores o que necesite meter a su familia y amigos para sacar ventaja; el doctor ha sabido administrarse y no requiere dinero extra para llenarse los bolsillos.


Puras cosas buenas pueden venir para Pumas con él. 

AL MAL TIEMPO...


Afortunadamente, la lesión de Alexis Vega no luce tan grave, aunque eso no evitará que esté fuera por al menos un mes, tras sufrir un esguince en el tobillo derecho, en el partido del Tri ante Costa Rica.


Pero lo que me dejó claro el futbolista de Chivas es que al mal tiempo, buena cara.


Y es que ayer, que fue cumpleaños del celeste Roberto Alvarado, Vega fue uno de los más animados en el festejo en plena concentración de la Selección.


Vega, con todo y el tobillo fregado, estaba en primera fila, listo para empujar al "Piojo" en la tradicional mordida al pastel.


Y es que el de Chivas hizo una buena amistad con Alvarado tras haber sido parte del Tri que ganó la medalla de bronce en Tokio 2020.


Ahora, Alexis volverá directo a Guadalajara desde Panamá para comenzar su rehabilitación aunque eso sí, se dio su tiempo para echar despapaye en la comida del Tri y celebrar al amigo Alvarado, que cumplió 23 años.