Columna San Cadilla Reforma | 07-09-2021



 FELINOS ALBOROTADOS 

Anda la muchachada puma muy alborotada.

Apenas se supo que la Ciudad de México ya está en semáforo amarillo y que la UNAM va a permitir el regreso del alumnado a diferentes facultades -para trabajar en actividades prácticas, clínicas, experimentales o artísticas-, y acto seguido todo el mundo anda especulado sobre cuándo la Universidad le permitirá jugar a los Pumas con gente en las tribunas.

La Máxima Casa de Estudios informó que conforme la evolución de la pandemia lo permita, se van a ir incrementando las actividades escolares y eso, por supuesto, también incluye lo que pase adentro del Estadio Olímpico Universitario.

La capacidad con la que se arrancará en las diferentes sedes de la UNAM -entiéndase escuelas y laboratorios-, será del 30 por ciento, y en cuanto el semáforo esté en verde, se irá incrementando la cantidad de asistentes al campus.

De buena fuente les digo que la reapertura del Olímpico Universitario se está consultando con diferentes autoridades, el club no está de brazos cruzados, se están analizando todos los escenarios, tomando en cuenta que el domingo es un partido de alta demanda, ya que reciben a Chivas.

La decisión se tomará entre y hoy mañana, pero hay que ser pacientes.

Lo que muchos Pumas festejan es que las medidas anunciadas en las horas recientes cambian el discurso del rector de la UNAM, Enrique Graue, quien había asegurado que la gente volvería a circular por la Universidad hasta que se ligaran 3 semanas de semáforo verde, por lo que hay cientos de dedos cruzados con la esperanza de que se acabe el largo ayuno de futbol en CU incluso este fin de semana.

La cosa es que, para su infortunio, si no sale humo blanco esta semana, aunque les den chance de volver, se tendrán que esperar hasta el 17 de octubre porque Pumas pospuso su siguiente partido de local (ante Santos) y se va a chutar 3 salidas en fila, incluyendo la visita al Ame, el 2 de octubre.

CON LA CARA DE 'WHAT?'
 
Resulta que en la pretemporada muchas jugadoras del América Femenil sudaban la gota gorda, pero no crean ustedes que por los ejercicios extenuantes allá en Estados Unidos, sino porque no le entendían nadita a su nuevo técnico, Craig Harrington, nativo de Inglaterra.

Me cuentan algunas amigas cercanas dentro del plantel azulcrema que las propias jugadoras bromeaban con la idea de cómo iban a meter goles si lo único que comprendían era el "hello!" con el que las saludaba su timonel en las primeras sesiones en las que trabajaron juntos. Algunas, acostumbradas a los acentos gabachos, le sufrían más para capiscar el siempre elegante acento inglés de Mr. Harrington.

Lo bueno es que el técnico, consciente de aquella máxima de "a donde fueres haz lo que vieres" y como buen caballero inglés que es, pues no ha perdido tiempo y así como en las mañanas le pega duro a la preparación táctica del equipo, me contaron que las tardes las está dedicando a tupirle a las clases particulares de español.

Más de una futbolista ha quedado sorprendida al escuchar que Harrington ya se ha animado a dar algunas indicaciones en nuestro idioma en los entrenamientos. Y si bien cuenta con intérprete en cancha y en las conferencias, la realidad es que el arma secreta de Harrington han sido las chicas mexicoamericanas, quienes al principio de su gestión se encargaban de transmitir correctamente las indicaciones del entrenador al resto de las jugadoras azulcremas.

No es casualidad que el América Femenil esté en el cuarto lugar de la clasificación con 19 puntotes.

MARCADAS POR EL AME 
 
Y hablando del América Femenil y las casualidades, lo de Pumas Femenil parece listo para novela.

Después de la milagrosa reacción del sábado que le permitió a las universitarias venir de atrás y empatarle a 2 el partido a las Águilas en la mismísima cancha del Estadio Azteca para renacer en la Liga, no puede sino venir a la memoria que el torneo pasado ocurrió exactamente lo opuesto.

Todavía bajo el mando de Ileana Dávila, las Pumas llegaron invictas a su duelo de la Fecha 8 del Guardianes 2021 en casa ante América. Tenían 6 triunfos y un empate. América les pegó un baile en la Cantera, ganó 3-1 y a partir de ahí las felinas se desmoronaron. Llegaron de lagrimita a la Liguilla y Rayadas las despachó sin sudar una gota. Ahora, con Karina Báez en el timón, el golpe anímico de salir cantando la Goya del Azteca puede ser justo lo que necesita Pumas para remontar posiciones en el Grita México A21.

A ver...