Columna San Cadilla Mural | 07-09-2021



 ATMÓSFERA CALIENTE 

El ambiente previo al partido que jugarán las Chivas ante los Pumas está más que ardiente. Como que se han alineado los planetas para que la afición manifieste su frustración por un torneo que no empezó bien y le vislumbran un final trágico, así como marcha el Rebaño.


Primero, la victoria apretada de 2-1 ante Necaxa en el cual debieron repetir un penalti que fue el que definió el encuentro. A tal circunstancia el propio técnico Víctor Manuel Vucetich se encargó de echarle sal y limón a la herida cuando se le ocurrió ser demasiado sincero en su sentir sobre la política del Club Guadalajara de jugar exclusivamente con futbolistas mexicanos, lo que a su parecer es una desventaja.


Ahí no solamente se echó encima a los fervientes seguidores de las Chivas, sino que también reaccionó el ex capitán Ramón Morales, a quien la afición idolatra. Así, el avispero quedó más que agitado. Y para que aumente el coraje, hasta en un amistoso le fue mal a las Chivas al perder el Clásico Nacional ante el América, que se jugó el domingo en el Cotton Bowl de Dallas, Texas.


No quiero ser ave de mal agüero, pero precisamente, una derrota ante los Pumas fue el que sentenció a José Saturnino Cardozo en el Clausura 2019, igual y es mera coincidencia, lo cierto es que la gente está inconforme desde hace tiempo, y lo que expresan en redes sociales, además de publicar constantemente el hashtag #FueraVucetich, son comentarios pesimistas como "ya mejor ni entrenen", "vendan al equipo", "qué vergüenza de equipo", y mil linduras más que no se pueden publicar.


Así, que además de estar obligado a ganar el domingo, las Chivas deben convencer jugando bien, si no, la situación se va a poner brava.

FELINOS ALBOROTADOS 

 

Y en México la cosa arde por sus propios asuntos, pues la muchachada puma anda muy alborotada.


Apenas se supo que la Ciudad de México ya está en semáforo amarillo y que la UNAM va a permitir el regreso del alumnado a diferentes facultades -para trabajar en actividades prácticas, clínicas, experimentales o artísticas-, y acto seguido todo el mundo anda especulado sobre cuándo la Universidad le permitirá jugar a los Pumas con gente en las tribunas.


La Máxima Casa de Estudios informó que conforme la evolución de la pandemia lo permita se van a ir incrementando las actividades escolares y eso, por supuesto, también incluye lo que pase adentro del Estadio Olímpico Universitario, donde el domingo reciben a las Chivas.


La capacidad con la que se arrancará en las diferentes sedes de la UNAM -entiéndase escuelas y laboratorios-, será del 30 por ciento, y en cuanto el semáforo esté en verde, se irá incrementando la cantidad de asistentes al campus.


De buena fuente les digo que la reapertura del Olímpico Universitario se está consultando con diferentes autoridades, el club no está de brazos cruzados, se están analizando todos los escenarios, tomando en cuenta que el domingo es un partido de alta demanda.


La decisión se tomará entre hoy y mañana, pero hay que ser pacientes.


Lo que muchos Pumas festejan es que las medidas anunciadas en las horas recientes cambian el discurso del rector de la UNAM, Enrique Graue, quien había asegurado que la gente volvería a circular por la Universidad hasta que se ligaran tres semanas de semáforo verde, por lo que hay cientos de dedos cruzados con la esperanza de que se acabe el largo ayuno de futbol en CU incluso este fin de semana.


La cosa es que, para su infortunio, si no sale humo blanco esta semana, aunque les den chance de volver, se tendrán que esperar hasta el 17 de octubre porque Pumas pospuso su siguiente partido de local (ante Santos) y se va a chutar tres salidas en fila, incluyendo la visita al América, el 2 de octubre.