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Columna San Cadilla Reforma | 16-07-2021



 ¿REINICIA LA GUERRA?

Mi compadrito Adalid Maganda y la FMF tenían una tregua que está por terminar en el momento menos oportuno, justo cuando está por arrancar el Torneo Apertura 2021.


Me cuentan por ahí que ambos bandos habían decidido fumar la pipa de la paz, toda vez que andar tirándose calabaza mutuamente no le estaba sirviendo a ninguno, en lo que buscaban un arreglo al ya telenovelesco caso de despido injustificado que acusa Adalid.


Porque si ustedes creen que el árbitro afromexicano había estado tan calladito nomás por buena onda, déjenme los saco del error, ya que en realidad la paz era solo momentánea y ese momento está por terminar porque ya me contaron que la FMF lleva casi 2 meses sin comunicarse con él y su equipo legal para llegar a un arreglo y así evitar que el pleito escale.


Maganda no es un tipo que se ande con medias tintas y meeenos ahora que se perfila para agarrar un buen hueso en el Estado de Guerrero en el gabinete de la Gobernadora electa, Evelyn Salgado.


Me dicen que de no llegar a un arreglo, Adalid se va a poner creativo otra vez, a ver si en esta ocasión arma otra manifestación, una huelga de hambre a las afueras de la FMF, o ambas...


Advertidos están, compas...

 

IRÍA POR SU PADRE

 

Qué valor el de mi buen amigo Gibrán Lajud al dejar atrás su pasado como seleccionado del Tri y pensar en ser uno de los líderes del combinado del Líbano en el proceso mundialista para Qatar 2022.


Y es que no debe de ser fácil renunciar a una Selección que le puso el ojo desde chavo, lo llamó para formar parte del proceso de las menores y hasta lo debutó en el 2018, para encabezar un proyecto con la difícil misión de llevarlo a la próximo Copa del Mundo, pero vaaaya que el arquero de Santos tiene motivos para hacerlo.


Resuuulta que el padre de Gibrán es fiel seguidor del equipo de los Cedros y obviamente está más al pendiente de ellos que del propio Tri, que no ha tratado muy bien a su chamaco, al que solo se le dio chance de parar en un partido.


Me cuentan que el señor José Lajud es clavadísimo con la Selección de Líbano, pues no le pierde el paso y cada que puede presume los pocos o muchos logros que tiene el equipo que ya se encuentra en la Tercera Ronda de las Eliminatorias de la Confederación de Asia, en la que se definen dos boletos directos al Mundial de Qatar.


Además, a Gibrán le pusieron todo en charola de plata pues su carnal Nemer, también portero, dejó al Celaya en el 2018 para jugar en el Al-Ansar y el Shabab El-Bourj de la Primera División del Líbano, por lo que tiene muuuy a la mano todo lo necesario en cuanto a consejos culinarios y culturales, para poder pasarla bien en la concentración.


Así que, si se confirma que Gibrán reforzará al cuadro de los Cedros, seguro se sentirá como en casa.

 

¿DÓNDE QUEDARON LOS PERROS?


No, no les vengo a platicar de lucha libre, de esa facción que encabezaba El Hijo del Perro Aguayo (QEPD), sino de la afición de Xolos, que el miércoles no llegó como se esperaba para el amistoso ante Mazatlán FC, en la reapertura del Estadio Caliente.


El club tijuanense se apuntó el detalle de abrir las puertas de su último amistoso previo al Apertura 2021 para permitir el ingreso de la afición que ya no pudo cerrar el Clausura 2020 y que tenía el Xolo Pass. Sin embargo, la entrada fue menor de 4 mil personas, es decir, cerca del 15 por ciento del Caliente, cuando Xolos esperaba al menos una entrada del 20 por ciento, todos con su plástico del abono y una copia de su certificado de vacunación.


"No fue tan fácil SanCa, mucha gente no tenía cómo comprobar que ya están vacunados y otros ni el plástico tenían, pues lo perdieron", me comentó un cuate que se codea con la banda tijuanense.


Así que la reapertura de la casa del Tijuana fue un momento emotivo pero no fue tan fácil, aunque al menos tuvieron el detalle de asegurarse que todos los que entraran al Caliente lo hicieron debidamente vacunados contra la Covid-19.