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Columna San Cadilla Mural | 15-07-2021



 EL TEMA DE NUNCA ACABAR

 

Cada vez son más los casos de jugadores que se van "gratis" al extranjero y en Grupo Orlegi temen que se repita la historia con su delantero Santiago Muñoz.


Aunque no fue del todo así, recientemente hubo la experiencia de Atlas con Alejandro Gómez al Boavista de Portugal, que es lo mismo que ocurre en Chivas con José Juan Macías, donde prestan al jugador y no reciben dinero por la negociación.


Algo que es una moneda en el aire ya que algunos equipos no hacen válidas las opciones de compra.


El riesgo que se corre en esos casos es que al no ser un activo de los clubes a los que emigran, no siempre tienen las mismas oportunidades que aquellos que pertenecen al equipo y podrían devaluarse si no tienen tanta participación.


La realidad es que Santi Muñoz escuchó los cantos de sirenas con los temibles representantes.


El caso no es nuevo. La primera vez fue desde hace dos años cuando jugó el Mundial Sub 17. Aunque no tenía agente antes de la competencia, como buitres lo acecharon a su vuelta y comenzaron los consejos para no firmar con la promesa de conseguirle equipo en Europa.


En Santos y Atlas han buscado replicar el nuevo modelo de Chivas de prohibir que sus jugadores menores de edad tengan representantes, pero Muñoz, a sus 18 años, está en su derecho de hacerlo.


Santos dio a conocer que lo mandaron a la Sub 20 porque el jugador tiene la cabeza en otro lado y no aceptó anteriormente firmar una mejora de contrato, así que están a la espera de que lleguen esas ofertas de Europa que su representante prometió.


Este tema va a dar muuuucho de que hablar, porque entre los directivos están uniendo fuerzas en las asambleas para que estos casos donde el club ya no obtiene ganancia por la venta o por derechos de formación no vuelvan a ocurrir. Y aunque digan que ya no existe, el mentado "Pacto de Bandoleros" se manifiesta en diferentes formas. ¿O acaso se creen que jugadores como Ulises Dávila no pudiera jugar al menos en la Liga de Expansión?


Precisamente por eso, la Asociación Mexicana de Futbolistas peleará por los derechos del jugador, en este caso de Santi Muñoz, para negociarse libremente.


¿Quién tiene la razón?


Juzgue usted, mi filósofo lector.

 

DOBLE MORAL

 

Pero si tontos no son...


Y es que es bien fácil condenar el grito homofóbico, apoyar campañas en contra de cualquier forma de discriminación, expresar la molestia en comunicados y conferencias, pero todo eso debe verse traducido en acciones, y nada mejor que cerrarle la puerta a la gente que en Estados Unidos está ávida de ver al Tricolor.


Ahí es justamente donde la Concacaf queda mucho a deber.


El organismo permitió la asistencia de los fans ayer en el México-Guatemala, como era de esperarse. Ni modo que atentara contra sus intereses económicos, ni modo que le pusiera cerrojo a la minita de oro. No señor.


Y para muestra de lo que no deja ir la Concacaf, les va un ejemplo.


Tan solo en la Fase de Grupos de la Copa Oro 2019, el Tri convocó 3 veces más público a los estadios que el anfitrión Estados Unidos.


A México lo vieron algo así como 178 mil personas en esa primera ronda.


Ahora la cosa no pinta tan impactante por los efectos de la pandemia, pero ahí bajita la mano al primer juego entraron 41 mil 229 espectadores, nada mal en estos tiempos.


Si de verdad quieren poner una sanción ejemplar deberían pegarle a los paisas donde más les duele, que es perderse a su equipo en vivo... Ahhh, no, pero la doble moral puede más cuando hay dinero de por medio, y más si son dolaritos ¿o no, Concacaf?