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Columna San Cadilla Norte | 20-06-2021



 La batalla de Cristiano

 

¿Qué intentó hacer Cristiano Ronaldo cuando quitó dos botellas de refresco de la mesa durante una conferencia de prensa previo a un partido de la Euro 2020? ¿Lanzar un mensaje positivo y concientizar sobre el riesgo de las bebidas azucaradas? ¿O hay algo más detrás?


Hay quienes le aplauden su valentía, otros critican su golpe a una de las principales marcas que sostienen el negocio que lo ha convertido en millonario.


¿Es héroe o es villano? Con Cristiano no hay medias tintas.


No se puede dejar de señalar que por más loable que es la batalla de "Serresiete" contra las bebidas azucaradas y su cruzada contra la obesidad, entre otras cosas, pasó por alto un detalle, uno elemental.


El dinero que pagan marcas como la que "vetó" y la que después "vetó" Pogba es lo que ha convertido a estos dos y a muchos más futbolistas en millonarios. Sin ellas no habría Mundial, Euro, ligas, copas y chance ni futbolito amateur.


Además, esas marcas sostienen un negocio que sirve de inspiración para millones en el barrio que se inician en el deporte y que también es parte de la batalla no sólo contra la obesidad, sino contra adicciones, violencia y otras amenazas a la sociedad.


Hacer lo que hizo durante el torneo y con un ataque tan directo parece un error, a menos que la intención de los Cristiano, Pogba y quienes lo sigan sea otra.


"Algo debe haber detrás. No creo que sea solamente una ocurrencia del momento. Esto puede ser parte de un movimiento mayor. No veo como casualidad que al día siguiente Pogba haya hecho lo mismo con una cerveza", me platicó un experto en marketing.


Si la intención era un golpe "en los mercados", ahí también Cristiano falló, como suele hacerlo cada que toma un tiro libre últimamente.


Sí, ya sé, que millones en el mundo se enteraron de inmediato y se hizo eco de la noticia sobre la "estrepitosa" caída de la refresquera en la bolsa.


Hasta mencionaban cantidades que parecen exorbitantes. Y lo son, pero para un mortal, no para esas corporaciones tamaño monstruo.


Entonces, fui con oootro experto, ésta vez de Negocios, porque como siempre digo, no puedo decir que todo lo sé y cuando no sé recurro al que sabe, la cosa es informar.


"Nada que ver en su caso. Pura noticia vendehumos", me dijo.


Y me mandó por whats una gráfica con el desempeño de The Coca-Cola Company en el año como para comparar el "grave impacto", que decían que el gesto de Cristiano había tenido.


"Aquí puedes ver cómo no hay efecto. Todo el acumulado en el año y ni se movió. Ha bajado más por otras cosas, otras veces", remató.


Explicado de otra manera, "las pérdidas" de ese momento no es que pongan en jaque a la refresquera ni mucho menos.


Entonces, ¿en verdad Cristiano sólo quería enviar un mensaje positivo o hay algo más?


Ya lo sabremos. Por ahora, queda como otro de esos momentos en los que un profesional se enfrenta a una marca como ha ocurrido, por lo menos, a lo largo de los últimos 50 años.

 

Cruyff y sus dos bandas

 

Principio de los 70. El futbol se volvía "profesional", eso de los patrocinios y la publicidad en el futbol empezaba de cierta manera.


Durante el Mundial México 70, entre Pelé y Puma meten el primer gol con un anuncio "en vivo" durante la Final ante Italia.


Antes de algún cobro de falta, Pelé hacía como que se amarraba los zapatos y la cámara se dirigía directamente a sus tachones Puma.


Para el Mundial Alemania 74 estalla el problema entre el ídolo holandés Johan Cruyff y Adidas, que vestía a la Naranja Mecánica.


"Querían que lleváramos su camiseta, y yo pedí mi parte. Me la negaron diciendo que la camiseta era suya, y yo les dije que la cabeza era mía", dijo un día Cruyff a El País de España.


Otra razón para la protesta de Cruyff era que a él lo patrocinaba Puma.


¿Qué solución encontró el genio holandés? Le "arrancó" una de las tres franjas a sus uniformes y salió solo con dos.

 

La victoria del Dream Team

 

Para 1992, las marcas dominaban, el deporte estaba convertido en negocio.


Y el Team USA llevaría a su equipo de profesionales de la NBA a participar por primera vez en unos Juegos Olímpicos.


Fue el "boom". Si dentro de la duela los juegos eran de un solo lado, afuera había uno mucho más cerrado entre Nike y Reebok.


Los de la "palomita" tenían contratos individuales con 6 de los 12 integrantes del Dream Team, pero Reebok vestía al Team USA.


El momento esperado era la ceremonia de premiación, la medalla de oro a un costado del logo de Reebok.


¿Qué hicieron algunos patrocinados por Nike? Taparon el logo de ingeniosas maneras.


Unos se abrieron la chamarra y así no se veía la marca, otros como Michael Jordan, Magic Johnson y Charles Barkley, se colgaron la bandera de Estados Unidos.

 

Campos vs. Aba Sport

 

En la década de los 90, el mítico Jorge Campos era una de las máximas figuras a nivel mundial y Nike lo sumó a su equipo.


Y eso traía problema cada que iba a jugar con la Selección, que vestía Aba Sport.


Hubo momentos en los que Campos llegó a usar la ropa confeccionada y diseñada por Nike, pero con el logo sobrepuesto de Aba Sport.


Peeero ya en el Mundial Francia 98, el problema estuvo a punto de salirse de control.


Previo al debut contra Corea del Sur se dan cuenta que los números del uniforme de Campos están más grandes de lo que FIFA permite y se genera un reclamo a Aba Sport, pero pronto descubren que el uniforme del portero era hecho por Nike, simplemente con el logo de Aba Sport.


Tan molestos estaban en la Fede que llegaron a decir que Campos podría ser castigado si no usaba la ropa Aba Sport. Finalmente, Campos usó el segundo uniforme de campo en color blanco.