-->

Columna San Cadilla Mural | 23-06-2021



 ¿POR QUÉ NO VA JESSY?

¿Ustedes entenderían que en una delegación mexicana donde no hay muchas esperanzas de medalla se quite a una de las más fuertes? Yo tampoco.


Resulta una novela lo que ha pasado con la ciclista jalisciense Jessy Salazar, quien pese a que en el ciclo olímpico quedó en la primera posición del Ranking de la UCI en cuanto a las mexicanos, no asistirá a los Juegos Olímpicos de Tokio.


Ayer, tanto Ana Gabriela Guevara como Fernando Ortega intentaron hacerle ver tanto al COM como a la Federación Mexicana de Ciclismo, que la delegación prácticamente se daría un balazo en el pie al no darle el pase a Jessy.


¿Por qué? Porque junto a Daniela Gaxiola forman una de las duplas mejor calificadas en el mundo, además de que Salazar cuenta con la marca mundial en los 500 metros individual con 32"628.


En el ciclo rumbo a Tokio, ganaron como dupla el oro en los Panamericanos de Lima 2019, además de que Jessy se llevó el oro en el Panamericano de 2019, así como la plata en el Mundial de Berlín 2020.


En el ranking mundial, Jessy, en los 500 metros, figura segunda y 21 en los 200, superando en ambas distancias tanto a Gaxiola como a Yuli Verdugo, quien sería la otra pedalista de pista en la justa veraniega.


El Selectivo Nacional fue terrible, ya que 2 de las 3 pruebas que se propusieron no son las determinantes para buscar una marca proyectada en velocidad por equipos.


Lo que me enteré es el COM ha recibido un fuerte respaldarazo de Baja California Sur, de donde es Verdugo, para mantener su decisión.


Pero no todo es miel sobre hojuelas con Ana Gabriela Guevara, ya que ayer, otra histórica del deporte mexicano como Paola Espinosa acusó a la ex velocista y hoy dirigente de tener la peor administración en la Conade.


Según Espinosa, la relación con Guevara se fracturó cuando se negó a publicar en sus redes una carta en contra de la desaparición del Fodepar, auditado en 2019 y que arrojó un presunto desvío de más de 50 millones de pesos.


Ni novela turca tiene tantos episodios y llenos de tensión.

 

POR OTRO ATACANTE

 

Franco Troyansky está muy cerca de convertirse en nuevo delantero de los Rojinegros del Atlas.


Luego del dolor de cabeza que resultó la ofensiva para la escuadra de Diego Cocca en el Guardianes 2021, la directiva de los Zorros, encabezada por Pepe Riestra, se ha dado la tarea de peinar el mercado y buscar opciones con la encomienda que sean baratos, y la esperanza de que sean buenos.


El primer regalo para Cocca es el arribo de Julián Quiñones, mientras Troyansky llegaría a préstamo por un año, tras echar para atrás un acuerdo con Talleres de Córdoba, además de rescindir el contrato que le quedaba por este 2021 con San Lorenzo de Almagro.


El préstamo sería, dólares más o menos, de entre 200 ó 250 mil, además de que en Argentina ven una opción de compra cercana al 1.8 millones de verdes por el 80 por ciento del pase.


Este atacante puede jugar tanto en el área como extremo por izquierda, con lo cual, los Rojinegros reforzarían la zona que ocupaba Ignacio Malcorra, y al cual le dieron las gracias.


En otros asuntos, el interés por Renato Ibarra se mantiene, peeero, los Zorros están aguardando prácticamente que los demás equipos no le entren con el contrato del ecuatoriano para llamar al América y sacar otro préstamo por un año, ya que lo que gana el sudamericano es imposible de pagar para el Atlas.


Ya para cerrar con los Zorros, tendrán en la defensa a este chamaco Alejandro Gómez, quien hace unos meses se fue al Boavista de Portugal, por lo que intentará llenarle el ojo a Cocca.