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Columna San Cadilla Mural | 10-01-2021



Pedri, el 'Anticrack'

 

Pedro González López (Tegueste, Tenerife, España, 25 de noviembre de 2002), mejor conocido como Pedri, tiene un sobrenombre que define su personalidad introvertida: El "Anticrack".


A sus 18 años de edad, en una época en la que el mundo deportivo o más bien el marketing está urgido por encontrar al sucesor de Lionel Messi en el Barcelona, este joven se resiste al llamado de la fama, y se enfunda en un traje blindado para no olvidar sus orígenes. De niño, ayudaba en el restaurante de sus padres para atraer clientes y sirviendo comida.


Muestra de la sencillez que conserva Pedri, es que en en lugar de portar consigo su ropa en una mochila de marca, la carga en una simple bolsa de plástico; o cuando luego de jugar en la Champions League, abandonó el Camp Nou en un taxi.


Lo cierto, que mientras ese chico se movía de un lado a otro en el bar de sus padres; también comenzaba a llamar la atención de los cazadores de talentos del futbol, solamente que su baja estatura era el freno para llevarlo en definitiva a algún equipo.


Como sea, en el destino de Pedri estaba el Barcelona, porque él lo soñó y lo anheló desde aquella época infantil, al crecer escuchando las glorias del pasado, pasando por Johan Cruyff y su posterior Dream Team, integrado por Hristo Stoichkov, Romario, Michael Laudrup y Ronald Koeman, hasta Ronaldinho, Andrés Iniesta y Lionel Messi, entre muchos más.


"Desde niño, cuando mi padre fundó la peña del Barça allá, soñaba con este día. Uno no ficha por un club así todos los días. Te llena de ganas de seguir mejorando. Lo llevé con mucha tranquilidad", dijo en su presentación con el Barcelona.


La peña del Barcelona en Tenerife a la que se refería Pedri, en realidad la fundó su abuelo en 1994, según contó su padre Fernando González al periódico La Vanguardia. Dicha peña, fue inaugurada por Nicolau Casaus (QEPD), quien fuera vicepresidente del club de 1978 a 2003, y quien siempre se encargaba de tener estrecha relación con los seguidores del Barcelona.


Inspirado por la magia de Iniesta, el pequeño Pedri, quien jugaba en las infantiles del Unión Deportiva Tegueste, se desplegaba en el campo y se asociaba con el balón para hacer mil maravillas que seducían a quienes no podían dejar de mirarlo. Su padre lo recuerda como alguien que siempre jugó sin temor ante muchachos más grandes de él, tanto de edad como de estatura. Su habilidad estaba por encima de tales factores.


El Tenerife quiso llevarlo en dos ocasiones, pero primero juzgaron que era muy joven, y después que el físico no le ayudaba, "lo vieron bajito y flaquito", dice su papá.


En el 2018, a sus 16 años un visor del Real Madrid lo descubrió, pero en el segundo día de pruebas, luego de una nevada en el primero, las bajas temperaturas le hicieron una mala jugada, los músculos se le entumieron y no logró mostrar todo su talento.


Quizá porque el destino le tenía preparada otra sorpresa más grande, claro, después de incorporarse a Las Palmas, en donde el entrenador de la categoría Sub 16, David Sosa no dudó en integrarlo al equipo.


Al darse cuenta que conforme pasaba el tiempo Pedri exhibía más cualidades, era evidente que en cuestión de poco tiempo llegaría un club grande a ficharlo, por lo cual lo blindaron, y fue el Barcelona el que pagó 5 millones de euros el 2 de septiembre de 2019 para que su transferencia se diera el 1 de julio de 2020. Pedri firmó y hoy es el principal socio de Messi en el club blaugrana.


Pero más allá de los reflectores y lo que se diga, Pedri quiere seguir siendo el muchacho sencillo que jugaba en Tegueste junto a sus amigos. Desea ser el "Anticrack".