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Columna San Cadilla Norte | 01-11-2020



LAS NOCHES DEL DIEZ

Diego Armando Maradona. El Diez. Barrilete Cósmico. El Diego de la gente. Pelusa.

Si hace una semana celebramos los 80 años de 'O Rei', hoy toca honrar a "D10S" y sus 60. La encuesta que hizo FIFA para elegir al Mejor Jugador del Siglo XX prácticamente fue una votación entre ellos dos.

Lo que hizo Maradona en el Nápoles y con la Selección de Argentina en aquellos años 80 quedó para siempre.

Quizá nadie se ha cargado en los hombros a su club y a su selección de esa manera. Maradona puso a Nápoles en el mapa y nadie puede poner en duda que sin él, la Albiceleste no hubiera ganado la Copa del Mundo en 1986.

Por eso, aún después de 20 años en el nuevo Siglo, a toda estrella argentina se le compara con El Diego. El mismísimo Lionel Messi no ha podido escapar de su sombra.

Fue un genio con la pelota. Ahí driblaba cuanto adversario lo desafiaba. Lejos de la cancha vivió sus más duras batallas. Ahí es donde tuvo que burlar hasta la muerte.

De Diego se puede esperar lo mejor y lo peor. El mismo día que metió "El Gol del Siglo" también creó "La Mano de Dios". Bueno, así la llaman los argentinos, para el resto del mundo hizo trampa, simple y llanamente.

Por lo que hizo en el campo es idolatrado, pero por sus errores fuera de él ha dejado de ser ejemplo para muchos.

A donde va lo siguen multitudes y son pocos los que se resisten a hablar de él. Diego no deja indiferente a nadie.

Aquí mismo en Monterrey vivimos el fenómeno Maradona. En su época como jugador vino con el Argentinos Juniors, algunos años antes de explotar como estrella mundial. Ya retirado volvió en el 2006 con su Showbol y ¡vaya que disfrutó!

Bienvenida privada

 
Cuando Diego Armando Maradona vino hace 14 años, El Diez tenía poco de haber dejado un puesto como directivo del Boca Juniors y empezó una gira para hacer juegos entre leyendas. En noviembre del 2006 llegó a México.

Su primera noche en la Ciudad quedó marcada por el golpe que le dio un camarógrafo apenas llegó al hotel, donde fue recibidos entre tumultos por aficionados y reporteros. Claaaro, luego se le pasó el corajito.

¡Y cómo no! Si como a media noche le llevaron compañía, unas cuatro muchachas, y unas horas más tarde, llegaron las del relevo.

Post partido

 
El partido fue un lunes, pero sin miedo alguno a la maldición gitana, a Maradona le organizaron un buen pachangón después del Showbol. Que si México ganó 8-3 el partido fue lo de menos.

La fiestita que le armaron en el hotel aún es recordada por todos los que asistieron. Habrá iniciado a las 11 de la noche y acabó no antes de las 5 de la mañana. Hubo quienes no podían ni con su alma, pero por estar con el Diego aguantaron.

"Mariachi Loco", "Hermoso Cariño" y "La Bikina", la que le pusieran, Maradona la cantó.

Fue esa noche en la que Diego se puso la playera de Tigres que le dio Sebastián González, el famoso "Chamagol", y luego la de Rayados que le dieron sus cuates Leandro Gracián y Sebastián Abreu.

La despedida

 
Algo pasó que Maradona y sus compañeros argentinos no se fueron al día siguiente del juego. Tooodavía se quedaron una noche más.

Algunos como Diego Soñora estaban fastidiados de estar un día más en la Ciudad, pero Diego estaba fascinado.

Antes de irse, Maradona tuvo una última parranda en casa del "Chamagol". Ahí ya llegó sin escoltas, sin un solo guarura, eran él y algunos de las leyendas que jugaron en el Showbol. Llegaron todos en autobús.

Un par de vecinos lo alcanzaron a ver y de inmediato fueron a pedir un autógrafo y una foto. Eso despierta El Diez.

Esa vez, Diego se metió temprano, como a las 2 de la mañana. Horas después, pasadas las 3 de la tarde, Maradona despegó.

Un par de años después, Diego retomó su carrera como entrenador, dirigió a Argentina en el Mundial de Sudáfrica 2010, y en el 2018 regresó a México, a dirigir a Dorados. Se quedó dos veces cerca de ser campeón de Ascenso MX.