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Columna San Cadilla Norte | 05-10-2020



MI RAZA PANDI

Los Rayados ganaron ayer, como dice la portada de CANCHA: "Con corazón y ganas".

Cada vez me gusta más esa afición Pandi que es crítica con su equipo, que a pesar de haber ganado manifiestan una "no total alegría", pues ven que siguen sin jugar bien al futbol.

El triunfo, o sea, los tres puntos, es lo más importante, qué digo importante, importantísimo, pues se fueron al sexto lugar general, y eso hay que resaltarlo. Los números son importantes, y por eso le doy esa prioridad.

Pero viendo el cómo se ganó es donde la raza Pandi, insisto, la no "Yupi-yupi", se queda con muchas dudas, a pesar de haber ganado.

Qué bien hace ver a los críticos de sus equipos (ambos) a pesar de que ganen.

PD: Eso da gusto.

LO EXTRAÑA

 
Las luchas solitarias de Rogelio Funes Mori en el frente de ataque de Rayados son la imagen de este torneo.

"El Mellizo" no ha encontrado un socio que lo acompañe. De la dupla Funssen soñada con Vincent ya nadie habla ni espera mucho, el holandés está lastimado (esperemos que de su orgullo) y ya no juega. Al argentino le ponen a un lado a Aké Loba, pero como si no estuviera.

Sin duda, su mejor socio, su mejor "pana", es Dorlan Pabon, quien se quedó en la Ciudad, al estar lesionado.

Mucho revuelo se hizo al final de la semana con la lesión de Dorlan y por fortuna qué bueno que no fue grave.

La confusión generalizada no es casualidad, eso se genera dentro y fuera de El Barrial cuando el colombiano acusa un malestar.

Esta vez no fue una extraña molestia en la rodilla, como la otra vez, esta vez el golpe existió, fue un madrazo que se dio en el entrenamiento con su compatriota Avilés Hurtado.

Pero a Dorlan le pasa como al niño del cuento con el lobo, ya no le creen tanto cuando dice que está lesionado.

"Muchos creyeron que Pabon se estaba haciendo loco, hasta que lo vieron en la enfermería, pero no le creían, ya fue cuando el cuerpo técnico se puso las pilas y prendió las alarmas para checar a Pabon, quien otras veces se ha hecho el lesionado y quizá por eso no le creyeron, pero realmente sí estaba lesionado".

Eso me lo contó el Judas Pandi allá por el viernes en la tarde, luego de ver el desm... que se hizo ante la posibilidad de que fuera una fractura.

Finalmente fue una contusión en el tobillo que requirió de una sutura de 8 puntos.

El jugador estará fuera de las canchas alrededor de un mes, un mes que sin duda será muy largo para Funes Mori.

No hay mejor "pana" para el "Mellizo".

CAMA TENDIDA

 
Cómo se notó que los jugadores del Toluca no querían nadita a José Manuel de la Torre, pues de pronto se volvieron contundentes, con un juego vertical y ofensivo y andan metidos buscando el Repechaje a como dé lugar.

En primera, según me cuenta mi Judas Luzbélico, el cese del "Chepo" estaba decidido desde hace varias semanas por orden de los señores Francisco Suinaga y Antonio Naelson "Sinha". Evidentemente esta medida fue tomada por los malos resultados de los Diablos, pero además por otra razón muy importante.

Según me contó mi Judas, el señor José Manuel de la Torre es uno de los peores entrenadores en la actualidad para hacer grupo y mantener un vestidor sano. A eso súmenle que hubo grilla en el Toluca durante los procesos de Hernán Cristante y Ricardo Antonio La Volpe.

"Sanca, había varios jugadores que se quejaban de que 'Chepo' no era cercano a ellos, no sentían esa confianza para acercársele, sino todo lo contrario, y eso a la larga le hace daño al vestidor. Casi todas las pláticas terminaban en disgustos", me dijo mi Judas.

Hasta donde supe, casi la gran mayoría de los jugadores extranjeros, que militaron durante el último año y medio en el Club Deportivo Toluca, tuvieron problemas de comunicación con De la Torre.

Los directivos a veces tendrían que hacer una encuesta interna entre los jugadores para saber qué tanto se sienten identificados y comprometidos con el estratega que los va a dirigir, en pocas palabras, si les cae bien o no, si ya le conocen el modo o de plano no hace química con ninguno.

Muchos dirigentes ven el currículum del estratega en cuestión sus logros, sus pretensiones económicas y llegan a un acuerdo, pero se olvidan de lo más importante: que es el jugador, que a final de cuentas es el que va a tener que convivir en el día a día con su nuevo técnico, que por mucho que sepa, si no tiene las formas adecuadas para llegarle al grupo o a los líderes, las cosas no se le van a dar jamás.

Chepo de la Torre ya lleva una cadena importante de fracasos y su carácter no le ha ayudado nada. Eso que ni que.

Resulta que Carlos Adrián Morales sí le supo llegar con su discurso y modales al plantel, y ahora los Diablos andan que no creen en nadie.

Y les cuento que en el feudo choricero no aprenden del pasado ni de sus errores, porque analizan a dos viejos conocidos para llevarlos de regreso al banquillo; Hernán Cristante y José Saturnino Cardozo.

(Paaan con lo mismo, pero lo miiismo. Por eso les va como les va a los Satánicos, me cae).

No sé qué ganas de darle vuelta a la baraja con más de lo mismo, pues si los antes mencionados no tuvieron los resultados deseados, no sé por qué creen que ahora sí lo van a lograr.

Dicen que Cristante lleva la delantera, me imagino que su promotor lo anda moviendo y vendiendo como si fuera el técnico idóneo para los Choriceros, pero si me aceptan un consejo, pregunten primero a sus jugadores, capaz que están muy cómodos con Morales y cuando llegue el nuevo entrenador, una vez más le van a tender la camita.

Viéndolo bien, hasta les saldría más barato echar mano de lo que tienen, en lugar de andar pensando en darle vuelta a su ruleta.

Aquí sí no aplica aquella máxima de "Más vale malo por conocido que bueno por conocer".
 
LO MISMO


Y hablado del reciclaje de técnicos, el que suena como primera opción para el Mazatlán, es el señor Tomás Juan Boy Espinoza.

Si ya dirigió al Morelia, porqué no dirigir ahora al Morelia Morado, y se encontrará con un equipo sano, en cuestión del Covid, porque en la cancha le duele todo.

Pero al menos, no será pretexto el no tener un plantel con salud, como lo vino diciendo Francisco Palencia, hasta que se le acabó ese discurso y luego le tiró a los árbitros, antes de su esperado cese.