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Columna San Cadilla Norte | 04-10-2020



Transformación radical 

"Monterrey sufrirá una transformación radical..."
 
Así se leía en la primera línea de una nota de EL NORTE a inicios del mes de octubre de 1975.

El artículo se refería al aspecto urbano, pero bien podría adaptarse para describir el inicio de una nueva era en la historia del futbol regio.

Por aquellas fechas, así como estaban por concluir las obras de los sistemas viales Revolución, Corregidora, Ruiz Cortines, así como el acondicionamiento de áreas deportivas sobre el Río Santa Catarina y la rehabilitación del Obispado, los Tigres eran campeones de Copa.

La Ciudad estaba en vías de modernizarse, cuando los felinos conquistaron el primer título en el futbol profesional.

Los Tigres tenían poco más de un año de haber logrado el ascenso y se habían unido a los Rayados con más tiempo de historia, idas y venidas al Máximo Circuito.

Por aquellos tiempos, el beisbol todavía le competía al futbol en cuanto a las preferencias de la gente. De ahí que aquel campeonato marcó un antes y un después entre los aficionados.

Así como marchaba el Plan General de Desarrollo en los tiempos del Gobernador, Doctor Pedro Zorrilla, Tigres daba un golpe de autoridad venciendo al América "todopoderoso" de Carlos Reinoso, Miguel Ángel Cornero y Alfredo Tena.

Estaban por inaugurarse las áreas deportivas que por años conocimos como las canchas del Río que iban desde Gonzalitos hasta Félix U. Gómez y en los cines se estrenaba El Padrecito de Mario Moreno "Cantinflas".

La Ciudad empezaba a crecer de manera decidida y con ella sus equipos, comenzando con ese título de Tigres.

4 de octubre, no se olvida

 
El 4 de octubre de 1975, el Estadio Universitario registró sobrecupo por la expectativa de ver campeón a Tigres.

Había que dar la vuelta al marcador, porque venían de perder el juego de ida 2-1, y la esperanza era poca porque aquel América era durísimo.

Lo que ocurrió fue histórico. El penalti que Raymundo Correa convirtió al minuto 4 elevó los ánimos y el golazo de Edmundo Manzotti a 6 minutos del final provocó una algarabía inusitada en la Ciudad.

Enrique Meza, Pedro Velázquez, Roberto Rogel, Carlos Orlando Bandala, Alejandro Izquierdo, Washington Olivera, Marcos Menéndez, Héctor González, Manzotti, "Lola"; Gerónimo Barbadillo, Alfredo Jiménez y Tomás Boy Espinoza pasaron a la historia junto con el gran Claudio Lostaunau, que los dirigía.

Por cierto, aquel día jugó Meza en la portería y no Mateo Bravo. Resulta que a Bravo lo mordió una araña y no pudo parar. Por eso a Mateo le decían "Hombre Araña", pero sólo por un tiempo, hasta convertirse en el "Portero Volador".

La renuncia de Lostaunau

 
Unos días después de aquella Final, sorprendió a todos que el director técnico Claudio Lostaunau renunció.

Así, de buenas a primeras, desgastado por algunas discusiones con algunos directivos, el peruano dejó al equipo.

Peeero sólo duró unas cuántas horas, porque el problema se arregló.

Quizá algunos ni se imaginan quién era el vicepresidente de aquella directiva felina que terminó por amarrar 3 años más a Lostaunau. Nada más y nada menos que Alejandro Rodríguez.

"Se aclararon las situaciones, se ubicó perfectamente su autoridad que nunca la he dejado de tener, nunca la hemos puesto en duda y él no tuvo empacho en decir, 'bueno pues sigo en el equipo'", contó el "Inge", en aquellos tiempos.

De igual forma, Lostaunau salió de Tigres poco después, con el tiempo llegó Carlos Miloc y varios de aquel plantel alcanzaron dos títulos de Liga, pero esa es oootra historia.