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Columna San Cadilla Mural | 18-10-2020



Özil, un mago altruista 

A sus 32 años, el futuro profesional de Mesut Özil (Gelsenkirchen, Alemania; 15 de octubre de 1988) parece en el aire.

Pese a ser campeón del mundo y la calidad que tiene en los pies, el teutón no tiene cabida en el Arsenal inglés, que de plano no lo inscribió para competir en la Europa League.

Sus gambetas, su manera de conducir el balón, quitarse rivales a través de fintas y anotar ante el arco rival son motivo de aplausos y ovaciones. Pero más allá de su destino inmediato, "El Mago de Oz" es un personaje de corazón altruista.

Sus trucos en la cancha posiblemente son superados por sus actitudes ejemplares que asombran al mundo por lo ingenioso que es en sus reacciones ante lo inesperado.

Una de sus respuestas más sorprendentes a lo que pretendía ser una agresión desde la tribuna se registró el 27 de abril de 2018 en el Emirates Stadium en el partido de las Semifinales de la Europa League ante el Atlético de Madrid. Mesut se alistaba para ejecutar un tiro de esquina cuando un aficionado le arrojó un pedazo de pan. Lejos de molestarse, Özil tomó el pan, lo coloco en su frente, lo besó y lo dejó sobre el césped. ¿La razón? Una cuestión cultural ya que en la tradición turca, el pan es considerado un alimento sagrado.

Özil es nieto de una familia de inmigrantes turcos que se estableció en Gelsenkirchen, en el oeste de Alemania, ciudad en la que nació.

Otro gesto más reciente y que le ha valido grandes elogios es que se ofreció a pagar el salario completo de Jerry Quy, quien desde 1993 se enfundaba en la botarga de "Gunnersaurus", la mascota del Arsenal, y que ante la crisis de la pandemia del coronavirus, el club inglés decidió despedirlo para reducir gastos.

"Estoy muy triste por el reciente despido de Jerry Quy, también conocido como nuestra leal mascota Gunnersaurus durante 27 años. Me ofrezco a pagar el salario de nuestro grandulón verde mientras sea jugador del Arsenal, para que Jerry pueda continuar con el trabajo que tanto ama", escribió Özil en su cuenta de Twitter.

Dichas manifestaciones reflejan la personalidad de un futbolista que tiene empatía con la gente, y que además no olvida sus raíces.

Y tan arraigado está a sus orígenes que no ha estado exento de actos de racismo en su contra desde sus inicios como futbolista en la Bundesliga, pero que se agudizaron al ser convocado por primera vez a la Selección de Alemania, primero para la Sub 19 en 2006, y a partir de 2009 para la Mayor.

Mesut, quien fue campeón del mundo con los teutones en el Mundial de Brasil 2014, renunció a la Selección tras participar en Rusia 2018, harto de los ataques racistas de los aficionados e incluso de directivos.

"Soy alemán cuando ganamos, pero soy un inmigrante cuando perdemos. Después de mucha consideración que debido a los hechos recientes no jugaré por Alemania mientras tenga este sentimiento de racismo y falta de respeto", dijo Özil.

Otra diferencia ha sido con el presidente de la Federación Alemana de Futbol, Reinhard Grindel, a quien califica de doble cara.

"En los ojos de Grindel y sus defensores soy alemán, si ganamos; pero si perdemos, no soy más que un inmigrante", señala el mediocampista.

Sin duda, el mediocampista teutón ha sido un jugador distinto, que ha ofrecido alegrías con sus habilidades en la cancha, con sus gestos de ayuda y empatía hacia su raza, pero sin escapar a la polémica.