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Columna San Cadilla Mural | 11-09-2020



 La suerte de ser Bobby Charlton

El futbol se inventó en Inglaterra. Y para hablar de "futbol" e "Inglaterra", es ineludible hablar de Robert Bobby Charlton (Ashington, 11 de octubre de 1937).

Su primer nombre no figura en la historia del deporte más popular de la orbe.

"La última vez que alguien me llamó Robert creo que era un niñito. Me llamaban Robert los domingos para ir a la iglesia, era distinguido. Hoy si alguien grita: '¡Robert!', no me daría la vuelta, para todo el mundo soy Bobby", reconocía en algunas entrevistas.

Charlton nació en un municipio con una población de 27 mil personas donde la actividad principal era la industria minera.

"En el noroeste de Inglaterra, de donde vengo, las minas eran uno de los pocos medios de empleo. Si tenías mucha, pero mucha suerte, podías ser futbolista", recordó en alguna ocasión. Hoy en día, a 35 años de su retiro profesional, es considerado todavía como el mejor jugador inglés de la historia.

"Mi padre era minero. Y en las minas hay que trabajar muy duro, especialmente en aquellos días. Tenía muy claro que si trabajaba duro, quizás, obtendría una recompensa".

A pesar de la profesión generalizada en el condado de Northumberland, tres de sus tíos eran jugadores profesionales, una situación que encaminó a Bobby en la búsqueda de ese destino.

"Afortunadamente, encontré que jugar al futbol era algo bastante fácil. Me dieron buenos consejos y así, a los quince años, fiché por el Manchester United", relató.
 
RED DEVIL
 

Los siguientes 21 años de su carrera los dedicó a forjar su leyenda con los Red Devils.

"Yo no era delantero: jugaba en el ala, en el centro del campo, pero lo hice en buenos equipos, estando en forma y siendo capaz de correr bien. Pude durar más que otros jugadores. No me golpeaban. Nunca tuve una lesión, creo que tuve suerte".

Con el Manchester United ganó la Copa de Europa (1967-1968), y en el torneo local tres títulos de la First Division (1956-1957, 1962-1963 y 1964-1965) y la FA Cup (1962-1963).

El fino media punta disfrutaba su labor en el campo y hacía disfrutar a quienes lo veían jugar.

"Para mí un día con futbol es como el día de Navidad para un niño. Siempre disfruté del juego. Sigo haciéndolo. Si alguien lanzara una pelota ahora mismo, jugaría. Sigo pensando en mí como en un jugador: cualquiera que haya jugado prefiere ser futbolista antes que cualquier otra cosa".

MILAGRO

 
Bobby Charlton es recordado por ser uno de los sobrevivientes a una de las mayores tragedias en el deporte.

El accidente aéreo ocurrió el 6 de febrero de 1958 cuando el equipo volvía a Inglaterra después de jugar los Cuartos de Final de la Copa de Europa ante el Estrella Roja de Belgrado.

Ocurrió un fallo al intentar tener la altura adecuada y la aeronave terminó por estrellarse en unas tierras cercanas al aeropuerto de Múnich, porque la formación de aguanieve en la pista no permitió una velocidad segura para el vuelo.

En la tripulación murieron 23 personas, entre ellas, jugadores, cuerpo técnico, periodistas y el personal aéreo, 21 pasajeros resultaron heridos.

"Mi carrera es milagrosa porque cuando ocurrió el accidente de Múnich fui lanzado fuera del avión. Me pasó poca cosa. Una pequeña contusión, unos pocos arañazos y eso fue todo. Cuando ves todos los chicos murieron ahí... eso es tener suerte".

"Suerte" que le acompañó hasta el final de su prodigiosa carrera.