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Columna San Cadilla Mural | 06-10-2020



UN MAZAZO

Para aquellos que esperaban que abrieran pronto los estadios deportivos de Jalisco les tengo muuuy malas noticias.

El Gobernador Enrique Alfaro dio un mazazo a las esperanzas -y economías- de Chivas y Atlas en el futbol, así como de Charros en el beisbol y Astros en el basquetbol cuando con mucha claridad afirmó ayer que no hay condiciones para reabrir más giros económicos, y mencionó directamente a los inmuebles deportivos y a los antros entre ellos.

Tiene razón. Es en la población más joven en la que se están incrementando los contagios, pues el 40 por ciento de quienes padecen Covid-19 actualmente está en el rango de 15 y 34 años. Algunos de ellos asintomáticos, pero esparcen la enfermedad.

Aquí les había contado que las negociaciones apuntaban a que los estadios en Jalisco reabrieran con una capacidad del 15 por ciento en la primera quincena de noviembre, pero pues con el coronavirus creciendo entre la población será casi imposible.

Hay quienes creen que no habrá aficionados en todo el 2020, pues en general cada vez hay más población saliendo a hacer su vida normal como si no existiera la pandemia y no se ve cómo se pueda contener el coronavirus.

Ojalá se equivoquen.

POR EL CHIVAR

 
Crea fama y échate a dormir.

No sé si se dieron cuenta, pero el domingo al término del espantoso partido sin goles entre Xolozzz y Chivazzz se hicieron de palabras Pablo Guede con el preparador físico rojiblanco Milton Graniolatti.

Y lo que pasa es que con el partido en juego, al DT de Tijuana no le hicieron gracia las constantes quejas de su similar del Rebaño, Víctor Manuel Vucetich, tanto para el árbitro central Jorge Pérez Durán como con el cuarto oficial, Guillermo Pacheco.

Palabras más y palabras menos, Guede le pidió a Vuce y a su cuerpo técnico que se dejaran de quejar de los árbitros porque a ellos siempre los ayudaban ¡Plop!

Eso en definitiva no gustó nadita en la banca de las Chivas, por lo que Graniolatti al final se calentó y fue a encarar al timonel argentino. Del ChiVAR no iba a estar hablando. Pos oye.

Afortunadamente no pasó a mayores. La buena noticia para ambos bandos es que no habrá sanción, al menos por parte de la Comisión Disciplinaria, a pesar del comportamiento y de encararse sin usar el famoso cubrebocas.

Por cierto, qué tan malo habrá estado el partido que ese desagradable episodio entre Guede y Graniolatti fue de lo más relevante de la noche.

BRONCOTA
 
Al que le llovió duro y tupido fue a Adalid Maganda.

Pero pues es que el silbante nomás no se ayuda. Ahí tienen que el fin de semana pasado pitó un partido amateur en Ixtapaluca, en el Estado de México, sin saber que se transmitiría en Facebook y por lo cual llegó a ojos de sus jefes.

Así que ni tardos ni perezosos, en la Comisión de Árbitros lo separaron por violar protocolos sanitarios. Y ni cómo decir que no era cierto, que lo hackearon o que era su primo.

El silbante escogió el peor momento, no sólo por la pandemia, sino porque justo ahora ligaba siete designaciones como cuarto árbitro, luego del tormentoso inicio de torneo en el que lo congelaron por no superar las pruebas físicas.

Maganda ha librado una dura batalla contra el racismo, en el que ha acusado al mismísimo Arturo Brizio por discrimaciones por su color de piel; el mundialista lo ha negado rotundamente, pero desde sus épocas de silbante ha recibido acusaciones similares de jugadores de color.

La versión que yo tengo es que Adalid no pitó en el llano por ganarse unos pesos extra, sino por amistad, ya que entre los jugadores de Ixtapaluca había varios amigos cercanos.

Ahora no le quedará de otra más que realizarse la prueba PCR para descartar un contagio de Covid-19 y apelar a que en la Comisión le hagan un borrón y cuenta nueva, luego de un semestre por demás tormentoso para él en el que apenas superó las pruebas.