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Columna San Cadilla Norte | 13-09-2020



El último Clásico de Don Carlos

Sábado 13 de septiembre de 1997. Clásico Regio 54. Estadio Tecnológico. Tigres 3, Rayados 2. Fue la última vez que Don Carlos Miloc Pelachi (QEPD) dirigió en un derbi regiomontano.

Sin saberlo, aquel día el "Tanque" se despidió de los Clásicos y lo hizo invicto. El uruguayo no perdió un solo partido contra los Rayados de los 13 que dirigió.

Con Miloc en el banquillo, los Tigres ganaron 7 y empataron 6. Nadie pudo vencerlo a lo largo de 20 años, por las cuatro etapas que estuvo al frente de los felinos.

Del otro lado estuvieron los Fernando Riera, Otto Gloria, Ubirajara Chagas "Bira", Pedro Dellacha, Héctor Hugo Eugui, Vicente Pereda, Francisco Avilán, José Ledezma y, claro, Tomás Boy, su último adversario en ese Clásico de 1997.

Fue con Miloc como director técnico que los Tigres ganaron su primer Clásico. Fue en la edición 8, el 13 de agosto de 1977, el primero que se jugó en el Tec. Era su primer derbi entrenando a los auriazules y ganaron 1-0 a los Rayados de Riera.

Antes de él, Tigres había perdido 5 y empatado 2 en los primeros 7. Miloc logró lo que no habían podido hacer José Gómez, Antonio Jasso, Claudio Lostaunau y el mítico Arpad Fékete.

A partir de su llegada los Tigres empezaron la que sería la racha más larga sin perder de cualquiera de los dos equipos en el Clásico Regio. Los felinos ligaron 15 derbis sin derrota entre 1977 y 1983 en juegos de Liga, Liguilla y hasta amistosos. Nueve de ellos fueron con Miloc en la banca.

Entre 1986 y 1987, el charrúa volvió al club y dirigió 3 Clásicos más; no perdió.

Entonces, pasarían 10 años para que volviera a dirigir en el partido más pasional de la Ciudad.

Don Carlos Miloc regresó a Tigres unos 10 días antes del Clásico 54. El equipo, recién ascendido a la Primera División tras pasar un año en la Primera A, llevaba un paso irregular y el entonces entrenador Alberto Guerra fue despedido.

Y volvió a ganar.

El destino quiso que ese Clásico 54, que sería su último, fuera en el Tec, el mismo lugar donde se estrenó. Y fue enfrentando a Boy, otra leyenda de Tigres, que había sido el conductor del equipo en los títulos de 1978 y 1982.

Aquella tarde del 13 de septiembre fue memorable por muchas cosas.

El doblete de Kostadinov
 
Antes de ese día, el delantero búlgaro Emil Kostadinov había jugado poco y no había anotado. Contra el Monterrey no perdonó después de dos errores del novato Omar Ortiz.

Kostadinov había llegado con bombo y platillo. Aunque era un veterano de casi 30 años de edad, traía cartel por ser parte de la selección de Bulgaria que causó sensación en el Mundial de Estados Unidos 94.

Fue figura del CSKA Sofía al lado de Hristo Stoichkov y Luboslav Penev, pasó por el Porto, Deportivo La Coruña, el Bayern Múnich y el Fenerbahce; de ahí vino a Tigres.

Acá tardó en adaptarse, es más realmente no rindió, pero en ese Clásico lució con dos goles.

El primero lo marcó tras una mala salida de Ortiz, el segundo luego de que el "Gato" abanicó el balón fuera del área.

No volvió a hacer un gol con los Tigres. Se fue al terminar el torneo y dos años después se retiró.

Eso sí, en 1998 todavía jugó el Mundial de Francia 98. Luego sería directivo en el CSKA Sofía.

Clásico a la 'europea'
 
Hoy tenemos en la Ciudad al francés André-pierre Gignac y al holandés Vincent Janssen.

Bueeeno, pues en el Clásico 54 también hubo un enfrentamiento europeo: el defensa yugoslavo Zoran Djuric, de Rayados, y el delantero búlgaro Kostadinov, de Tigres.

Aquel día, está claro que Kostadinov le ganó el duelo a Djuric, quien, por cierto, tampoco duró mucho tiempo en México.

Ahora bien, ellos dos no habían sido los primeros europeos en un Clásico Regio.

El legendario Eusebio, figura de la selección de Portugal, había pasado por Rayados. Luego también jugaría de albiazul el español Francisco Aguilera en los tiempos de Benito Floro, además de Janssen.

En Tigres, antes de Emil jugaron el croata Sead Seferovic y el italiano Pietro Maiellaro. Después también disputarían el derbi el español Luis García y los franceses Gignac y Andy Delort.

Eso sí, aquel duelo entre europeos que protagonizaron Djuric y Kostadinov, fue el primero.

Boy amenaza de muerte a Brizio
 
Se puede decir que en el Clásico 54, el Monterrey había sido víctima se sus propios errores. Los "osos" de Ortiz permitieron dos goles de Kostadinov, pero además el árbitro Arturo Brizio marcó un dudoso penalti que convirtió Claudio Núñez.

Al medio tiempo, los Tigres iban ganando 3-0 y Boy ya había dado muestras de fastidio contra el silbante.

En la segunda parte, el Monterrey reaccionó y puso contra las cuerdas a Miloc y sus Tigres. Lorenzo Sáez descontó al 69' y a 15 minutos del final Andrés Garza puso el 3-2. "¡Sí se puede!", gritaban los albiazules.

La esperanza murió con el silbatazo de Arturo Brizio y Tomás Boy montó en cólera.

Le dijo de todo a Brizio, lo tachó de corrupto, le reclamó que no marcó parejo en el Clásico Regiomontano y el árbitro lo acusó en la cédula de haberle dicho "te voy a matar".

Contrario a otros Clásicos, en los que Miloc salía eufórico o exaltado, ese día se le notó más parco de lo normal.

Traía la camisa empapada de sudor, se le veía cansado. Tardaba en contestar.

"No voy a hablar del Clásico, sólo voy a decir que fue muy buena la actuación del equipo, los jugadores nuestros jugaron muy bien, hicieron un gran esfuerzo, tienen el justo premio a lo que ellos hicieron", dijo.

Fueron sus últimas declaraciones después de un Clásico. Después de 13 partidos contra Rayados, Don Carlos se iba invicto.