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Columna San Cadilla Mural | 11-09-2020



AL ROJO VIVO 

Todo el discurso que había manejado Carlos Salcido, presidente de la Liga de Balompié Mexicano, sobre el hecho de ser transparente y honesto se está viniendo abajo.

Cada día que pasa es un punto menos para el proyecto que encabeza junto a Víctor Montiel, quien a su vez es presidente de la Asociación Nacional de Balompié Mexicano.

Ayer de plano se bajaron los Faisanes de Yucatán, argumentando a través de un comunicado que no encontraron "las condiciones ideales para generar un clima de seguridad financiera, planeación estratégica, logística y deportiva para el correcto desempeño del club". ¿Traducción? no nos cumplieron lo que nos prometieron.

Todo el asunto huele mal, tanto que al presidente del club yucateco, Osmán Peña, le advirtieron que si daba declaraciones a la prensa lo iban a demandar por difamación.

¿Lo inaudito? que tres de los jugadores sudamericanos que se habían integrado a los Faisanes, Rodrigo Bronzatti, Diego Zumbo y Manuel Quiñones, al no haber certeza si el club iba a jugar o no, el federativo Montiel -que sería el equivalente a Yon de Luisa en la FMF- ¡firmó a los jugadores como suyos!

Sí, el presidente de la ANBM ya es dueño de sus cartas. El problema es que los jugadores le marcan y le marcan... y no les toma la llamada. A lo mejor se quedó sin saldo.

Ayer al mediodía, ante tanto río revuelto, Salcido y Montiel se reunieron con los dueños de los clubes buscando calmar las aguas en un conocido hotel rockero de Avenida Vallarta.

Les dijeron que el proyecto seguía adelante, que arrancaban el 14 de octubre y que todos los clubes debían presentar sus uniformes el 24 de septiembre. No hubo comunicado oficial al respecto.

Hay quien dice que la LBM es una muy buena broma que ya llegó muy lejos. Dependerá de ellos demostrar que están equivocados.
 
DISPAR
 
Pues el famosísimo y temido -por los rivales- ChiVAR se hizo presente en el juego del Rebaño Sagrado contra los Gallos.

Arturo Brizio, al estilo de "En familia con Chabelo", le puso una espantosa ¡eeequis! al trabajo arbitral que sancionó el inexistente penal sobre José Juan Macías. Afortunadamente para el apuñalado Querétaro hubo "justicia divina", pues el portero Gil Alcalá le atajó el tiro al delantero rojiblanco.

Si recuerdan la acción, el árbitro Eduardo Galván había dejado correr la jugada, peeeeero Luis Enrique Santander (más ídolo chiva que Chava Reyes o el "Tigre" Sepúlveda) le habló desde el VAR para que no reanudara el juego y ellos pudieran revisar.

Como ni allá en la cabina se ponían de acuerdo, le pidió que él mismo viera la repetición y sancionara. Y ahí lo vimos todos, que con más indecisión que convencimiento, el árbitro central marcó el penal.

Lo curioso es que el error sólo le costó a Galván no dirigir en la Jornada 10, porque el "Tribilín" Santander sí lo hará como silbante central del Pachuca-Monterrey.

¡Quééé taaaaal!
 
DE BARRISTAS
 
Lo que ayer sucedió en Metepec, donde entrena el Toluca, no se puede pasar por alto.

"La Banda del Rojo", la principal barra del club, fue a exigirle resultados a los dirigidos por José Manuel de la Torre.

La charla con el cuerpo técnico duró más de 40 minutos y no fue nada cordial, desde que los barristas le pidieron al DT tuviera "dignidad" y renunciara.

- No, no haré eso porque no va con mi ideología, con mi forma de ver la vida, les respondió Chepo.

- Está bien, pero la afición también tiene un presupuesto y se va a acabar.

¡Tómala!

De la Torre en todo momento dio argumentos y fue respetuoso, pero se notó molesto.

Agárrense si mañana el América le de una zarandeada al Toluca. La que se va a armar la próxima semana en el club.