Columna San Cadilla Norte | 17-05-2020



Los Tigres del Verano 2000

En el futbol regio ha pasado de todo... de todo.

Aún así, es difícil recordar un torneo de tanta turbulencia como el Verano 2000, en el que los Tigres vivieron difíciles episodios dentro y fuera del campo.

Los felinos vieron cómo les quitaron 9 puntos de tres partidos que habían ganado y todo porque se descubrió que habían registrado a Osmar Donizete con un documento apócrifo.

Eso sí, de manera sui generis, como es nuestro bendito futbol, a los felinos les dieron chance de recuperar algunos de esos puntos en una decisión por demás extraña.

Eran épocas en las que los auriazules eran más conocidos por gastar mucho y tener muy pocos resultados. Lo que invertían era directamente proporcional al tamaño del fracaso deportivo de la institución.

A 20 años de distancia, todavía suena increíble cómo inició el nuevo milenio para los Tigres. De aquel Torneo de Verano 2000 bien se podría hacer un documental.

El 'Caso Donizete'

Los Tigres del Verano 2000 iban viento en popa con Víctor Manuel Vucetich en el timón, después de siete jornadas llevaban un paso de Liguilla.

Debutaron goleando por 4-0 al Atlas, luego ligaron dos empates sin goles y, aunque perdieron contra el Guadalajara, se recuperaron con tres triunfos consecutivos.

Aquel equipo de Jorge Campos, Iván Hurtado, Ramón Ramírez, Luis Hernández, Claudio Núñez y Osmar Donizete volaba. Tenía todo el sello de "El Rey Midas".

En esa racha de triunfos le habían ganado al Atlante, al Toluca, que dominaba por aquella época, y a los Rayados, en aquel inolvidable Clásico del 6-3, el Clásico Regio con más goles. Por desgracia, esa victoria contra el Monterrey fue la última alegría felina del torneo.

A Tigres le quitaron los 9 puntos que habían ganado en esos tres partidos, porque una Comisión especial concluyó que los felinos falsificaron la firma de Donizete para registrarlo.

Embisten los Toros del Celaya...

Tenemos que regresar al 14 de enero del 2000 para entender cómo empezó el "Caso Donizete".

Ese día, los felinos dejaron en depósito el contrato del brasileño vía fax con tal de que pudiera jugar en el torneo que empezaba al día siguiente, el 15 de enero.

Luego, los Tigres presentaron el contrato original ante la Fede y el brasileño debutó semanas después, ya que llegó su pase internacional y estaban completos los trámites.

El problema es que la contratación de Osmar provocó la ira de dos personas que llevaron el caso hasta las últimas consecuencias: Enrique Fernández y Guillermo Lara.

Fernández era el presidente del Celaya, equipo con el que Donizete había firmado un contrato en diciembre pasado. Lara era el intermediario que se llevaría un buen dinerito por la operación. Donizete debía jugar para los Toros a cambió 1.5 millones de dólares y terminó en Tigres que pagó el doble.

Encabr... perdón, enojadísimos, lanzaron una bomba que todavía hace cimbrar a la Fede.

Las acusaciones de Fernández alegando algo turbio se sumaron a las imágenes del contrato entre Osmar y el Celaya que Lara filtró a la prensa.

En ese momento, el presidente de la Federación Mexicana de Futbol era Enrique Borja, quien también era presidente de los Tigres. Sí, como lo leen.

Aún así, a la Fede no le quedó otra más que investigar el caso y nombró una comisión.

La investigación arrojó que ALGUIEN falsificó la firma del delantero brasileño en el contrato que Tigres registró. Supuestamente, la copiaron o calcaron de un contrato anterior con los Tecos, en 1994.

Así lo determinaron los peritos Ramón Conrado y Francisco Elías.

Rafael Lebrija, quien encabezaba a la comisión, simplemente dijo que no podían acusar a nadie. Algunos apuntaron a que el repre de Donizete, José García, fue el culpable.

Borja decidió presentar su renuncia a la presidencia de la Fede, hubo quienes lo consideraron un intercambio, porque a Tigres no le aplicaron a rajatabla el reglamento.

No deja de llamar la atención que en lugar de sólo quitarle los puntos e imponerles una fuerte multa económica, a Tigres todavía le dieron oportunidad de repetir los juegos.

Aún así, los felinos sólo recuperaron 5 de los 9 puntos.

...Y también los Toros Neza

Si el presidente de los Toros del Atlético Celaya le dio una embestida brutal a los Tigres, la cornada mortal se la dieron los Toros Neza en la última jornada de aquel torneo.

Los auriazules todavía llegaron con posibilidades de clasificar a la Liguilla o, por lo menos, alcanzar el Repechaje.

Todo iba muy bien, porque iban ganando 3-0, pero de pronto todo se torció contra un rival que, por si fuera poco, ya era de Ascenso y desaparecería.

Daniel Garnero descontó faltando media hora, el ex tigre Daniel Deeke puso 3-2 a 20 minutos del final y Esteve Padilla anotó el empate 3-3 sobre la hora.

Parecía un final ad hoc a lo que ocurrió en todo ese semestre y acorde a la historia de aquellos años del futbol regiomontano, donde las Liguillas eran como oasis en el desierto.

Al final del torneo se fue Vuce y para el siguiente torneo, el de Invierno, llegó Ricardo Ferretti para dirigir a Tigres por primera vez.