Columna San Cadilla Norte | 01-03-2020



Don Lorenzo

Qué sería de los Tigres sin los Pumas.

Ahora que están festejando el 60 aniversario de su existencia, el club debería tener un gesto de agradecimiento con la UNAM por todo lo que le ha dado: dos títulos de Liga, ambos en CU de la Capital, 2015 y 1978, todos los triunfos cada que vienen desde el 2010, pero sobre todo a Ricardo Ferretti de Oliveira.

Los Pumas eran un equipo sólido hace 10 años y los Tigres se hundían en el descenso, eran un equipo perdedor.

Fue entonces que en la mente de Don Lorenzo Zambrano (QEPD) se visualizó el Tigres que disfrutan sus aficionados desde hace una década.

Fueron varias llamadas en las que se cambió para bien el destino del equipo.

La primera fue para pedirle a Don Alejandro Rodríguez Michelsen volver a Tigres como presidente.

"El Inge" aceptó con la condición de que también regresara Miguel Ángel Garza Martínez.

"Estás loco, cómo agarras al equipo", fue lo primero que le respondió Garza al "Inge".

"No estoy loco, tú vienes conmigo", le insistió el "Inge", quien tuvo una petición especial: "Convence a 'Tuca', tú eres el único que lo puede convencer".

Y siguieron con las locuras.

"Estás loco, agarraste una papa caliente", fue lo primero que le dijo Ricardo a Miguel Ángel.

"Agarramos, porque tú vienes conmigo", fue lo que el dijo Garza a Ferretti.

Aunque dirigía a Pumas, "Tuca" estaba en la Ciudad por una cuestión personal y bastaron dos reuniones para convencerlo de volver a Tigres por tercera vez.

Cuando aceptó dijo: "Ok, sí voy, me voy a despedigh del Ghectogh".

El Rector de la UNAM de ese entonces era José Narro.

"¡Péranos!, el Rector todavía no sabe, no hemos hablado con él, esperemos que no haya problema".

Ahí el asunto entraba al más alto nivel y el indicado para quitarle su entrenador a Pumas era quien había iniciado esto.

Sí, fue Don Lorenzo quien le pidió al Rector cederle a "Tuca" por la la delicada situación del equipo, que estaba peleando el descenso.

Y el Rector no tuvo problema, porque a esos niveles esos favores se hacen.

El resto es historia.

Los castigados

Castigan a fulano de tal enviándolo a la Sub 20.

Es usual leer eso. Por ejemplo no hace mucho se lo hizo Chivas a "La Chofis".

El señor Javier López estaba en negociaciones para renovar su contrato y se ponía sus moños, así que la medida de la directiva fue enviarlo a jugar con la Sub 20.

Ya no supe qué pasó después, porque la verdad me vale ma... y yo sé que a ustedes más.

Simplemente era un ejemplo para ver la situación de Jürgen Damm que ha estado fuera del primer equipo por una lesión desconocida y ayer sí estuvo en condiciones de jugar con la Sub 20.

El tiempo dirá si fue una medida disciplinaria que a todas luces parece ser, después de lo que me ha contado el Judas sobre cuál será su papel en el primer equipo después de que decidió no renovar.

Me acordé de un castigo que hubo hace mucho en Tigres, ya con el señor Ricardo Ferretti de Oliveira como técnico.

Fue hace 8 años y para Emmanuel Cerda.

El canterano felino falló dos goles claros en aquel partido de Repechaje de la Copa Libertadores contra la Unión Española, si metía esos goles cantados, Tigres se ponía 4-0 y avanzaba a la Fase de Grupos, pero falló feo, tan feo como fue su castigo.

Resulta que Tigres era el campeón del Apertura 2011 y aprovechando que jugaban el domingo contra el América, tenían visita con el Presidente Felipe Calderón, la cual se perdió Cerda, porque quedó fuera de la convocatoria y mientras sus compañeros llegaban al aeropuerto para viajar al entonces DF, él entrenaba en Zuazua con la Sub 20.

La noche de André

Si entre Carlos Salcedo y compañía se encargaron el miércoles de arruinarle una noche histórica a André-pierre Christian Gignac, el francés se sacó la espina anoche.

Contra el Alianza, el monstruo de los Tigres rebasó en goles al monstruo de los Rayados, el señor Humberto Andrés Suazo Pontivo, pero como dijo ese día "no sirve de nada el récord".

Y anoche, casualmente con Salcedo en la banca, Gignac tuvo su gran noche y correspondió a la manta gigante que al arrancar el juego decía "El Rey de Nuevo León".

Bien pudo decir también "El Rey de los Golazos", porque ayer nos regaló una creación más del ilusionista francés.

Si el gol 122 con el que rebasó a "Chupete" no será muy recordado, porque de esa noche todos recordarán el cabezazo de Nahuel Guzmán, el 125 es una obra de arte que le agrega a su repertorio.

Y no se peleen por quién es mejor jugador, mejor digan "Yo vi jugar a Suazo y Gignac".

Afortunados somos.