Columna San Cadilla Norte | 03-11-2019




Vergonzoso

En pleno 2 de noviembre, lo que Rayados merecía después empatar muy apenitas con el Veracruz era un Altar... de Muertos. Mejor fecha para hacer el ridículo contra los charales no encontraron los pupilos de Antonio Mohamed.

La Liguilla es prácticamente una ilusión para el Monterrey que está por consumar un sonoro fracaso a pesar del plantel que armaron, de los más de 50 millones de dólares que se gastaron en el último año y de los casi 90 millones que, en teoría, valen estos jugadores que, la verdad, está demostrado están muy, pero muy sobrevalorados.

Con este plantel perdieron contra el FC Juárez y empataron con el Veracruz. Parece que no importa mucho quién los dirija, Diego Alonso, José Treviño o Mohamed, no han mostrado nada.

Si lo de Juárez era un papelón, lo del Veracruz es una vergüenza. A ver, ese equipo llegó a ligar 41 partidos de Liga sin ganar, bueno, a ese equipo no le pudo ganar el Club de Futbol Monterrey Rayados. Es un fracaso total.

Y a ver cómo arreglan esto de aquí al Mundial de Clubes porque no querrán que esta pena que sienten sus propios aficionados sea la que van a exhibir los #RayadosAnteElMundo.

La prueba de Aké

De los más de 20 jugadores que los Tigres tienen regados por clubes de México, América y el mundo, ayer les tocó sufrir en carne propia a uno de esos jugadores que siguen siendo prospectos.

Aké Loba, es un delantero que tiene 21 años y ayer le pintó la cara a más de uno de la defensa de los Tigres, que se presentó en el Estadio Corregidora como la menos goleada y en sus filas con jugadores de talla de Selección Mexicana.

En una de ésas Loba hizo una bicicleta y dejó fuera de la jugada por completo a un Carlos Salcedo que otra vez quedó muy mal. Esa imagen y otras, porque no fue la única jugada en la que exhibió sus cualidades como regate y velocidad bien podrían ser más frecuentes en Zuazua si los Tigres se deciden a traerlo.

Loba está en el Querétaro que negoció su contratación con el Universitario de San Martín de Perú, donde al marfileño la rompió durante el 2018.

Peeero los felinos aún tienen la opción de tenerlo en el equipo en diciembre, o sea, en una semanas más.

Fue oportuno, entonces, para Aké y para los Tigres ver cómo se comporta ante una defensa que ha recibido apenas 13 goles en 17 partidos. Y estuvo cerca de anotar, cuando agarró adelantado a Nahuel Guzmán.

¿De dónde salió?

A este muchacho de Costa de Marfil lo detectaron los Tigres a través de algún allegado hace un par de años, cuando destacó en el Torneo Esperanzas de Toulon, en Francia. Ese torneo es famoso por proyectar futuras figuras mundiales.

Ahí estuvo Loba y les fue muy bien a los africanos, tanto que se metieron a la Final contra Inglaterra. Aunque perdieron, lo que hicieron Aké y sus compañeros llamó la atención de visores de distintos equipos de distintos países.

En ese entonces, jugaba para el Société Omnisports de l'Armée allá de Costa de Marfil. Aunque le tocó descender, era de los mejores jugadores de la liga y por eso lo convocaron a la selección que fue a Toulon.

Su papá no quería que jugara, pero su mamá lo impulsó, aunque, quién sabe, igual la señora ya se andaba arrepintiendo, cuando le avisaron que su hijito se iba nada más y nada menos que a Callao, en Perú, a 8 mil kilómetros de Abidjan.

Ni hablar para la familia Loba, el pequeño Aké agarró maletas para reportarse con la Universidad de San Martín de Porres, club al que lo cedieron los Tigres. Y la rompió.

En un año jugó 32 partidos, metió 18 goles, o sea, metía un gol cada dos partidos más o menos. Si tomamos en cuenta que jugó 2 mil 487 minutos en total, pues metía un gol cada 138 minutos.

En Perú estaban fascinados con él por su velocidad, por su regate y claaaro, por los goles que anotaba. Pues algo de eso ha empezado a mostrar en México, aunque sus números no se acercan a lo que hizo en Perú.

Lleva 33 partidos, ha marcado 7 goles. Eso sí, es titular indiscutible en el Querétaro, que va en cuarto lugar general.

El 'Correcaminos' marfileño

En aquel equipo de la Universidad de San Martín de Porres jugaban oootros tres marfileños, Anoumou, Aboubacar Kouyaté y Koffi Dakoi. Este último es mediocampista y también pertenece a Tigres.

A diferencia de Loba, Dakoi ya estuvo en la Ciudad, primero para jugar un torneo en el 2018 con el equipo de la Liga Premier, o sea, Segunda División. Luego volvió a principios de este año para jugar con el equipo Sub 20. Tiene 20 años.

Ahorita mismo anda en el Correcaminos del Ascenso MX, que dirige el "Maetro" Carlos Reinoso, pero no ha jugado mucho. Apenas ha jugado 196 minutos en cinco partidos entre Liga y Copa, sólo uno como titular.

Pero de este Dakoi también estaban enamorados en Perú, porque jugaba como volante y recorría todo el campo, pisaba el área rival. Hacía de todo, pero acá en México como que le ha costado tantito más.

Como sea, Loba como Dakoi no dejan de ser dos prospectos que los Tigres tienen como tantos otros que esperan tener la suerte que los Quiñones, Luis y Julián, que hoy están en primer equipo.