Columna San Cadilla Norte | 06-10-2019




La oportunidad de Pepe

José Treviño está de regreso para dirigir a los Rayados en un partido de Primera División.

Volverá al banquillo que fue suyo entre agosto de 1998 y marzo de 1999, al que volvió para el Torneo Verano 2002, pero en el que siempre quedó la duda sobre su verdadero potencial por el tipo de plantel que tenía a su disposición.

Por aquellas épocas, "Pepe y su compu" era considerado un "adelantado a su época", un hombre que usaba herramientas para analizar información como no era común que se hiciera en México.

Los resultados no le dieron necesariamente la razón, pero a fuerza de ser sinceros, con aquel plantel quizá ni Pep Guardiola los hubiera dado.

Pero, por ejemplo, en Honduras, con equipos fuertes de esa liga, como Motagua y Real España, ganó campeonatos.

Esta vez, Treviño tiene a su disposición a un plantel como el que nunca ha tenido, aunque sea por un juego.

Le llega la oportunidad de una manera irónica, de cierta manera.

A él también le tocó ser despedido días después de perder un Clásico contra los Tigres en el Verano 99. Si él será interino es porque una nueva derrota ante los felinos le costó el trabajo a Diego Alonso.

¡Qué diferencia!

Esta noche en Querétaro, Pepe pondrá una alineación con jugadores seleccionados, algunos que estuvieron en Europa y otros que costaron millones.

Es más, hasta el lujo se dará de dejar en la banca a Rodolfo Pizarro que costó unos 14 millones de dólares, que bien puede ser lo que costaba todo el plantel del Monterrey hace unos 20 años.

Cuando Pepe debutó como director técnico en Primera División el 1 de agosto de 1998, puso como titulares a Óscar Dautt; Érick Hernández, Carlos Amaral, Salvador Arévalo, Renato Ferreira; Manuel Sol, Gastón Obledo, Ramón Morales, Antonio Mohamed; Christian Domizzi y Edson Zwarics. Le ganaron 1-0 al Atlas.

En ese equipo jugaban también Gabriel Ruiz, Marcelino Bernal, Omar Gómez, Omar Ortiz, Sergio Pérez, César Gómez, José Nieves Castro, Israel Lugo, Ricardo Martínez, Óscar Mascorro e Israel Collazo, entre otros.

Y en el Clásico del 27 de febrero de 1999 que le costó la chamba días después puso a Omar Ortiz; Juan Hernández, Eber Moas, Gastón Obledo, Salvador Arévalo, Víctor Santibáñez; Ricardo Carbajal, Antonio Mohamed, Antonio Naelson "Sinha"; Christian Torres y Jair García. Perdieron 2-0 en el Uni.

Lo más destacado de esa época fue que le ganaron al Nacional de Uruguay en Montevideo en la Copa Libertadores 1999. Fuera de eso, el equipo casi se va al descenso, mientras intentaba sobrevivir ya intervenido por Hacienda.

Su otra chance

Si le tocó estar en las peores horas del club en los años recientes, cuando FEMSA tomó el control no tardó en darle otra oportunidad. Así, llegó para el Torneo Verano 2002 para relevar a Magdaleno Cano.

Pero no le fue bien.

De 18 partidos, ganó 5, empató 5 y perdió 8. Con 20 puntos no clasificó a la Liguilla.

El 27 de abril del 2002 dirigió su último partido a los Rayados; empataron 1-1 ante el Cruz Azul.

Ese día iniciaron Juan de Dios Ibarra; Daniel Román, Gastón Obledo, Flavio Rogerio, Hashim Suárez, Víctor Santibáñez; Héctor Castro, Pedro Bautista, Danilo Sacramento; Omar Gómez y Antonio De Nigris.

En ese equipo ya aparecían algunos que al año siguiente fueron campeones con Daniel Passarella como Ibarra, Román, Rogerio y Castro. Pepe tendría otra oportunidad en Primera División, con los Indios de Ciudad Juárez.

Él es Pepe

Pepe Treviño no es ningún desconocido y mucho menos un improvisado. Es de los que se mantiene actualizado.

Además, tiene su carácter, como lo ha demostrado recientemente en el equipo Sub 17 de Rayados al que dirige desde el torneo pasado. Es entrón.

Por esto ha tenido algunos incidentes con entrenadores de otros equipos y hasta ha encarado directivos para defender a los suyos. Pero al mismo tiempo es un tipo abierto al diálogo y que apela al aspecto humano. Así lo demostró esta semana.