Columna San Cadilla Norte | 04-08-2019




Locos de ira

Mike Petke es el entrenador del Real Salt Lake. Es famoso en la MLS por sus reclamos e insultos hacia los árbitros. Es más conocido por eso que por sus resultados.

Fue un jugador medianito, toda su carrera la hizo en Estados Unidos y no tenía lugar en la Selección de las "Barras y las Estrellas". Como entrenador va por el mismo camino.

Tiene 43 años de edad, pero la madurez de un güerco de "high school", con cero tolerancia a la frustración, poca autocrítica. Raro en un gringo, pero siempre le echa la culpa a otros.

Y, por lo general, el culpable de sus derrotas parece ser el árbitro. No importa de dónde sea, su raza o color de piel, eso está claro, porque sus "shows" los ha hecho en la MLS y hace poco se aventó el más grande de sus desplantes ante un árbitro de Panamá, John Pitti.

Petke se desquició cuando terminó el partido del RSL contra los Tigres en la Leagues Cup. Se metió a la cancha, se dirigió a Pitti y lo insultó todo lo que quiso. Pero no fue el típico "f*ck you" o, mejor dicho, no paró ahí, le siguió con insultos racistas y hasta homofóbicos.

"Now you have me up to the mother (ya me tienes hasta la madre)", dijeron los gringos. Todos, los de la Leagues Cup, los de la MLS y hasta los de su club.

Lo castiga hasta su club

A Petke le cayeron castigos por todos lados. Los organizadores de la Leagues Cup lo suspendieron por tres partidos en ese torneo. O sea que la próxima vez que el equipo al que dirige juegue la Leagues Cup no podrá estar en la banca.

"¡Eso qué!", van a decir.

Pues la Leagues Cup dejó a consideración de la MLS si quería tomar cartas en el asunto y pa' pronto el comisionado Don Garber y su gente iniciaron una investigación para encontrar elementos antes de imponerles ellos mismos una sanción.

La MLS resolvió castigarlo con otros tres partidos de suspensión en su liga y pagará 25 mil dólares de multa. Ahí no quedó todo, lo mandaron también a un curso de "anger management", o sea de control de la ira, de sensibilidad y de diversidad.

¿Se acuerdan de la película de "Locos de Ira" con Jack Nicholson? Él la hacía del Dr. Buddy Rydell y se encarga de hacer que el personaje de Adam Sandler se controle cuando algo le moleste y no explote, si es que quiere evitar la cárcel.

Pues así mandaron a Petke, pero en serio.

¿Y ya fue todo? Pues no.

Ante el castigo, no hubo quien lo defendiera, ni su club que antepuso sus valores antes que defender al berrinchudo de su DT.

Anunciaron públicamente que acataban las sanciones impuestas a su entrenador, o sea no salieron con la mamarrachada de salir a defenderlo y recurrir a la sanción esperando que le quiten uno o dos partidos de castigo.

Y además informaron que ellos mismos lo suspendieron dos semanas de toda actividad relacionada sin goce de sueldo.

"Que me multen, ya no me importa, si los demás entrenadores no dicen nada, yo lo haré, vacíen mis cuentas bancarias, me importa un carajo", dijo hace un año en una entrevista. Y lo volvió a hacer.

Esta vez no sólo le quitaron lana, sino lo mandaron a tratarse, porque Petke está para psiquiatra. Mira que volverse loco en un partido de un torneo de broma. Gusfraba, Petke, gusfraba.

¿Y a los 'Petke's' en México?

El incidente de Petke fue algunos días antes de que Tomás Boy discutiera con André-Pierre Gignac y por salir de su área técnica fue expulsado y le dieron dos partidos de suspensión. Una raya más al tigre Boy.

¿Sabían ustedes que a "El Jefe" lo han expulsado 30 veces en torneos cortos? ¡30 en 23 años!

Una de ésas fue como entrenador de Pandi y la más recordada. Petke le queda corto.

Era un Clásico Regio de 1997, cuando "Indiana" Boy se metió con todo y sombrero a la cancha para insultar y amenazar al árbitro Arturo Brizio.

"Eres un ladrón, eres un corrupto, eres un ratero, te voy a matar", le gritó Boy a Brizio, según la cédula arbitral.

Estamos hablando que hay 22 años de diferencia entre ambos casos, pero más importante que está el Río Bravo de por medio.

¿Saben cuál fue el castigo que le dieron en aquel entonces a Boy?

Pues Doña Fede hizo una investigación del caso, fue postergando el anuncio y 13 días después de los hechos anunció la sanción: seis partidos y una multa de ¡30 mil pesos!.

Y no era la primera vez que Boy explotaba de coraje en un estadio. Unos meses antes intentó golpear a un aficionado en Pachuca, cuando todavía dirigía al Morelia. Pero en el país del "no pasa nada", nada pasó.

Peor le fue a Miguel Marín cuando era entrenador del Cruz Azul allá por 1982, cuando insultó al árbitro Jesús Mercado y le cayó una suspensión de un año. De esos castigos ya no hay.

No es el único

Pero Boy no es el único DT en México que podría acompañar a Petke en su curso de "Anger Management". También pueden invitar a Miguel Herrera por ejemplo. El "Piojo" le gana a Boy al menos en expulsiones, lo han echado ¡35 veces en 17 años!

Ya como jugador golpeaba rivales y aficionados, ahora como entrenador se pelea con otros entrenadores como con Hernán Cristante hace poco. Cristante es otro que no curte mal las baquetas. En un torneo lo echaron cuatro veces.

Pero ¿cómo les fue cuando se pelearon? Un juego de suspensión a cada uno y asunto arreglado.

Al menos Cristante reconoció su problema y empezó a acudir con un psicólogo para aprender a autogestionarse.

Y como estos hay un par más como Pedro Caixinha y Ricardo Ferretti. El portugués tiende a reclamar todo desde el banquillo al árbitro y hasta cruzar palabras con el entrenador del rival o jugadores hasta en los pasillos o en los vestidores.

Y el "Tuca", pues el brasileño lo mismo explota en la calle por un accidente vial en su Ferrari, que en una conferencia de prensa sólo porque quien hace la primera pregunta es hombre y no mujer o en el campo por alguna marcación del árbitro a quienes ha acusado de "ghateros". Su castigo, si es que hay, es de uno o dos juegos y hasta lo puede pagar en un Campeón de Campeones, no hay bronca.

A Ferretti le fue peor cuando se atrevió a decirle "Huicho" Domínguez a Jorge Vergara y le bajaron unos 200 mil pesos. Pero por sus exabruptos a él y a cualquier otro entrenador en México siempre les sale barato.

Menos mal que Boy, Herrera, Cristante, Caixinha, Ferretti o el que se les venga a la mente no dirigen en la MLS.