Columna San Cadilla Norte | 14-07-2019




Aquel verano del 2011

Era todo risa y felicidad, las ilusiones a tope y sus sueños se cumplían. Eran unos adolescentes que habían ganado lo que muy pocos futbolistas en México han conseguido: ser campeones del mundo.

Cuatro de ellos jugaban en las Fuerzas Básicas de los Rayados, Marcelo Gracia, Jorge Caballero, Enrique Flores y Felipe Sifuentes, el otro era de Tigres, Jorge Espericueta. Decenas los recibieron en el Aeropuerto Internacional de Monterrey tras la hazaña.

Sonaba el mariachi, volaban globos para los recién llegados, abrazos, besos, estaban los familiares, hasta los más lejanos, los amigos y los nuevos amigos que salieron de la nada. Ídolos del momento, eran casi modelos a seguir.

No hemos tenido qué esperar a que se cumplan 10 años de ese título en el Mundial Sub 2017, ocho años después podemos ver que la carrera de ellos no era lo que ellos mismos esperaban que fuera.

Tres siguen activos, pero su futuro es incierto y otros dos están retirados, prácticamente desaparecidos del mapa futbolístico.

Loros los junta

Jorge Caballero era de los estelares de aquel equipo campeón del mundo y Marcelo Gracia entraba de cambio recurrentemente. ¿Dónde creen que se volvieron a encontrar? En Loros de Colima en la Segunda Premier, el equipo de Jimmy Goldsmith.

Pero aunque Loros va a jugar en el Ascenso MX a partir del próximo torneo, pues no es seguro que ambos o, por lo menos uno de los dos siga en el equipo.

Gracia sólo jugó cuatro partidos en Primera División con los Rayados, le tocó la transición de Vucetich al "Profe" Cruz, luego se perdió. Fue al Tlaxcala en Segunda, al Atlante en Ascenso y de ahí a Loros. Lo metieron en 14 partidos, pero sólo fue titular en seis.

"Con trabajo, dedicación, todo se puede lograr", decía Gracia a su regreso a la Ciudad con la medalla puesta. Y sigue luchando.

Caballero fue de los que alcanzó a debutar en el 2014 y fue el último en salir del club, cuando vio que de plano no iba a tener más chance. Estuvo en el Atlético Reynosa y luego en Loros, donde apenas jugó dos partidos, sólo 117 minutos.

"Hay que luchar por el sueño. Jamás se rindan", fue lo que declaró de regreso a casa aquel julio del 2011. Y no se rinde.

Insiste en cosas grandes

De Felipe Sifuentes lo que les puedo decir es que desde chavo era ambicioso, pero algo pasó y no llegó a la Liga MX.

Probó en el Mérida FC, en el Inter Playa del Carmen. Este año andaba en el Real Zamora. Sí le dan chance, pero de 12 partidos, en 9 fue titular.

"Yo me veo siempre logrando cosas grandes, nunca cosas chicas, si Dios quiere así como pasó esto, quiero lograr muchas cosas más", se animaba a decir. Y en esas anda.

El caza autógrafos

A Enrique Flores lo volví a ver en una nota que le hicieron en televisión. Lo pescaron pidiéndole autógrafos a los seleccionados del Tri en una concentración ya con Gerardo Martino como entrenador.

Como todos estos chicos, tiene 25 años de edad, pero su carrera definitivamente está terminada. Eso dice él.

Fue el primero de los Rayados que salió del club. Se tardó sólo un año en buscarle por otro lado. No debutó en Primera.

En cuatro años le dio la vuelta a toda la Segunda. Bravos de Nuevo Laredo, Reynosa, Altamira, Cañoneros de Campeche, Irapuato, Reboceros de La Piedad. Y hasta ahí.

No supe de él y quizá ustedes tampoco habían sabido nada, hasta que lo vieron pidiéndole un autógrafo y una foto a su cuate Roberto Alvarado en Houston.

"Si tienen un sueño que luchen por alcanzarlo, ya vieron que si pelean por él se puede conseguir", decía. Flores siente que el "Pacto de Caballeros" forzó su retiro, porque cuenta que nunca pudo tener la libertad de elegir a dónde ir.

El que 'sí llegó'

Ese es Jorge Espericueta. Era de las figuras más relevantes del equipo del "Potro" Gutiérrez. Hizo goles, dio asistencias y ganó el Balón de Plata al segundo mejor jugador del torneo. Este pintaba para ser el siguiente ídolo en Tigres. No lo fue.

Hay gente que dice que el culpable fue Ricardo Ferretti, porque nunca le dio oportunidad, como no le da chance a ningún chavo. Yo sólo digo que en otros lados tampoco se murieron por él. Ni en el Villarreal B de España, ni el San Luis del Ascenso, ni en el Puebla de Primera División. Tuvo entrenadores de todo tipo, hasta consagrados como Enrique Meza, y nunca rindió lo que todos esperábamos que diera. Ésa es la verdad.

¿Quién echó a perder ese talento? No lo sé, pero habría que empezar por el propio jugador, ¿no?

El desaparecido

Esos cinco son los que llegaron a jugar el Mundial, pero hubo otro que iba a participar, pero se lesionó: Ricardo Magos.

En algunas celebraciones que hizo el Rayados, invitaron a Magos porque participó en el proceso.

Pasó por Acapulco, Tigrillos Chetumal y Titanes de Saltillo. Y no más.